Estados Unidos autoriza a un petrolero ruso a llegar a Cuba: el petrolero Anatoly Kolodkin, procedente de Primorsk, deberá atracar durante la noche del lunes al martes en el puerto de Matanzas. Sería el primero en traer combustible al país después de casi tres meses de bloqueo impuesto por Estados Unidos, y le daría al gobierno cubano algunas semanas antes de que se agoten las reservas locales. el lo escribe New York Times citando a un funcionario informado sobre el asunto, que dijo que había 730.000 barriles de petróleo a bordo del petrolero.
Según la misma fuente, la Guardia Costera estadounidense tiene dos patrulleras en la zona que podrían haber intentado interceptar el petrolero ruso. Sin embargo, la administración del presidente estadounidense Donald Trump no ordenó la intervención de estos barcos, lo que permitió que el petrolero llegara a Cuba.
El domingo por la noche, Trump dijo que no tenía “nada en contra” de que otros países enviaran combustible a Cuba para ayudar al pueblo cubano. Sin embargo, le restó importancia y afirmó que la llegada de este barco “no tendrá un impacto sustancial” porque “Cuba está acabada”. “Tienen una dieta terrible. Tienen líderes corruptos y terribles”, dijo, “y si pueden o no encontrar un barco lleno de petróleo, no habrá ninguna diferencia”.
Cuba necesita cien mil barriles diarios, pero la producción nacional sólo garantiza cuarenta mil, lo que hace que este nuevo suministro externo sea vital ante una enorme crisis social y económica.
A principios de enero, la administración Trump había bloqueado los suministros a Cuba amenazando con gravar a cualquier país que enviara combustible a la isla, con el objetivo explícito de bloquear su economía y provocar la caída del régimen que la había gobernado desde 1959. En febrero se produjo una apertura parcial, con la que Estados Unidos permitió a Venezuela vender petróleo a pequeñas empresas privadas y comerciales de la isla (por lo tanto no al gobierno), pero en realidad esto no sucedió.
Ahora es imposible encontrar combustible en la isla, hay cortes de electricidad a diario e incluso durante todo el día. Parte de la ayuda humanitaria ha quedado atrapada en los almacenes porque los camiones no tienen diésel para distribuirla, mientras que las granjas están en crisis porque no pueden usar tractores y otras maquinarias. Algunas centrales eléctricas fueron cerradas por falta de combustible.
Ahora el petróleo ruso entrante aliviará la crisis, al menos temporalmente, y ahora podrá refinarse para obtener varios productos útiles. Como le explicó a New York Times Jorge Piñón, un ex ejecutivo petrolero que estudia el sistema energético cubano en la Universidad de Texas, dijo, sin embargo, que se necesitarían unas tres semanas más para refinarlo y luego otra semana para distribuirlo por todo el país.