El Senado de Estados Unidos aprobó este miércoles el nombramiento del multimillonario Jared Isaacman, cercano a Elon Musk, como jefe de la NASA después de varios cambios de sentido por parte de Donald Trump y meses de titubeos sobre el futuro de la prestigiosa agencia espacial. Este empresario de 42 años, que hizo su fortuna con los pagos en línea, tomará las riendas de una institución amenazada por importantes recortes presupuestarios y bajo presión política para enviar astronautas a la Luna y a Marte lo antes posible.
Después de haber parecido querer favorecer la exploración del planeta rojo, la administración Trump parece ahora querer centrarse más en un regreso de los estadounidenses lo más rápido posible al satélite natural de la Tierra, donde los chinos también quieren aterrizar. Por ello, Jared Isaacman se comprometió a principios de diciembre a ganar la competición espacial entre las dos mayores potencias mundiales.
“Estados Unidos regresará a la Luna antes que nuestro gran rival y estableceremos allí una presencia duradera”, prometió ante un panel de funcionarios electos. Sin embargo, en los últimos meses se han alzado cada vez más voces en Estados Unidos para alertar sobre la posibilidad de que Pekín llegue primero, ante los múltiples retrasos que acumula el programa lunar Artemis de la NASA.
Isaacman y Musk se han reconciliado
Al frente de la agencia, Isaacman tendrá que asegurarse de que Elon Musk entregue a tiempo el módulo de aterrizaje que le ha encargado, lo que hace temer un posible conflicto de intereses, dada la cercanía de los dos hombres. De hecho, Jared Isaacman ha volado dos veces con la empresa SpaceX de Musk y en 2024 se convirtió en el primer astronauta privado en realizar un paseo espacial extravehicular.
A pesar de su cercanía con Musk, muchos en la industria espacial lo apoyan y lo consideran competente y apasionado. Fue nominado por Donald Trump en diciembre de 2024 para hacerse cargo de la NASA, pero su apoyo fue retirado en abril antes de ser reelegido por el presidente republicano a principios de noviembre. Estos cambios se produjeron en un contexto de altas tensiones en la primavera entre el republicano y el multimillonario Elon Musk, quienes parecen haberse acercado desde entonces.