7TZ4JJ47LZFJPDGAJPWPC6CPOY.jpg

La economía argentina registró una recuperación en 2025, segundo año del gobierno del ultraliberal Javier Milei, con un crecimiento del 4,4%, frente a una contracción del 1,8% en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística (Indec). La estimación mensual de actividad económica publicada el martes por el Indec, que suele anticipar las estadísticas oficiales del PBI, muestra una recuperación de la actividad en diciembre, impulsada principalmente por el sector agrícola, para cerrar 2025 con un crecimiento acumulado del 4,4%.

VideoArgentina: El partido de Javier Milei gana por goleada las elecciones legislativas

Esta cifra es significativamente inferior a la previsión inicial del gobierno, que preveía un 5%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) preveía un 4,5%. Después de una fuerte desaceleración de la actividad desde mediados de 2025, hasta un noviembre a la baja (-0,1%), la economía argentina se recuperó en diciembre (+3,5%).

“Esta cifra no agradará a los profetas del caos”, pregonó Javier Milei en su cuenta X, “Argentina avanza”. Según el Indec, la recuperación de diciembre se debe a un sector agrícola particularmente eficiente, incluida una de las cosechas de trigo más rentables de los últimos años. Los sectores de minería y servicios financieros también registraron un marcado crecimiento, en menor medida.

La receta de la “anarcocapitalista” Milei

Pero el crecimiento de la tercera economía de América Latina en 2025 también refleja una heterogeneidad muy fuerte según los sectores, señala el Indec, con dos víctimas en particular: la industria y el comercio, que registraron caídas del 3,9% y el 1,3% anual, respectivamente.

El economista “anarcocapitalista” Milei, como él mismo se autodenomina, ha registrado un gran éxito macroeconómico desde que llegó al poder en diciembre de 2023 al controlar la inflación, que se redujo de más del 150% al 32% en dos años.

Pero este éxito se produjo a costa de una drástica austeridad presupuestaria y un consumo anémico que tardó en recuperarse durante 2025. También estuvo acompañado de una amplia apertura a las importaciones, lo que expuso a una industria argentina vulnerable.

Son muchos los factores, sumados a los recortes totales de empleos en el servicio público, que han contribuido a la pérdida de casi 300.000 empleos formales en dos años, entre el sector público y privado, según datos de los sindicatos y el registro laboral.

“Todo terminará mal”

Para el economista Pablo Tigani, tradicionalmente crítico con el Ejecutivo, el índice de crecimiento económico es en parte “un espejismo” porque enmascara “un tipo de cambio artificialmente sostenido, una caída del consumo, una caída de las inversiones extranjeras directas por primera vez en 23 años (…) Todo esto terminará mal”, estimó para la AFP.

Para 2026, como para 2027, el FMI, en su último informe actualizado de enero sobre la economía mundial, prevé un crecimiento del 4% para Argentina. El gobierno apunta a un crecimiento del 5% en 2026 en su presupuesto adoptado en diciembre, el primero aprobado por el Parlamento desde el inicio de la presidencia de Milei.

Reanimado en gran medida en otoño, en medio de las turbulencias financieras, gracias a la ayuda del Tesoro estadounidense de su aliado Donald Trump, tras una nueva ayuda del FMI en abril, Javier Milei salió revitalizado de las elecciones legislativas de mitad de período de finales de octubre.

Una presencia parlamentaria reforzada, aunque todavía no sea mayoría, le permite mayor libertad en sus reformas desreguladoras. En la mira para la segunda mitad de su mandato: la reforma fiscal y el sistema de protección social.

El domingo pronunciará su discurso anual ante el Parlamento. Y mientras tanto espera que su otro proyecto clave sea adoptado a finales de semana: la reforma laboral, en dirección a una mayor flexibilidad. Un proyecto marcado en las últimas semanas por manifestaciones callejeras salpicadas de violencia, al margen de los debates en la cámara.

Referencia

About The Author