En tres años un Palacio Chigi, Giorgia Meloni logró mover el eje europeo y ser reconocido como líder de la nueva Unión Europea. Aunque algunos han dicho, y siguen diciendo, que el primer ministro italiano está aislado, en importantes foros Giorgia Meloni ha redefinido el liderazgo. Así lo certifica también el diario español El País, liberal-progresista y ciertamente no de la región, según el cual “allá la familia socialdemócrata está en declive“, Meloni es “la estrella emergente“en Bruselas, donde”jugó un papel decisivo“en la última cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE, posicionándose como “piedra clave“en las negociaciones sobre cuestiones cruciales de financiación de ucrania y el futuro del tratado con Mercosur.
Éstas son las cuestiones más candentes actualmente para la Unión, las que caracterizarán gran parte de la política de los próximos meses, como lo demuestran las protestas de los agricultores en Bruselas, pero Meloni logró mantener su punto de vista, argumentando y explicando. Una postura diferente a la de quienes la precedieron a lo largo de los años en el Palazzo Chigi, a menudo vasalla de otros países para no sentirse aislada. Meloni optó por el camino contrario y los resultados son los que incluso la prensa internacional reconoce casi unánimemente. “La postura italiana es, de momento, “lo siento, pero no”“, informa el periódico, destacando que, a pesar de las presiones de Bruselas y Berlín, Roma no está a favor de utilizar activos rusos congelados para financiar a Ucrania.”Y apoyó así -con calculada ambigüedad- la posición de Bélgica y de su Primer Ministro.“, escribe de nuevo El País, refiriéndose a Bart De Wever, de la misma familia que los conservadores y reformistas europeos, al tiempo que se alinea con “con Francia en los últimos días para intentar retrasar el acuerdo con Mercosur“, que dura ya 25 años.
Una posición, esta última, principalmente definida”por razones internas“, como señaló el ex diplomático italiano al periódico, Leonardo Schiavoex asesor de asuntos exteriores de los presidentes del Consejo Europeo,oponerse a” EL “agricultores que forman parte de su electorado” Y “sectores conservadores“. Meloni demuestra que sabe compatibilizar la política interior y exterior y, como informa El País, “la posición sobre los activos rusos también es estratégica, aunque más discreto“, en relación con las dudas sobre el uso de préstamos en Kyiv, ya que “él sabe que a la Casa Blanca no le gusta esta opción“.
Esta firme posición de Meloni, para Schiavo, como para todos los que han seguido la política exterior italiana en los últimos años, envía un mensaje claro: “Esto indica que ya no quiere guiarse por otras capitales a menos que sea parte de los acuerdos“. Con ello, Italia ha recuperado su voz y su peso en Europa.