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La Unión Europea (UE) pretende utilizar todas las palancas posibles, a través de sus diversas políticas, para que terceros países socios puedan devolver a sus ciudadanos no deseados al Viejo Continente. Mientras los estados miembros y el Parlamento Europeo se preparan para negociar la nueva regulación de “retorno” sobre las expulsiones de ciudadanos no europeos del continente, llegaron a un acuerdo el lunes 1mmm diciembre, sobre un nuevo instrumento capaz de obligar a terceros Estados a recuperar a sus ciudadanos.

En el marco de la revisión de las normas que regulan las relaciones comerciales entre la UE, por un lado, y los países en desarrollo y menos desarrollados, por el otro, que permiten a estos Estados beneficiarse de una reducción de los derechos de aduana para acceder al mercado europeo, el legislador ha introducido una nueva condición.

Si históricamente estos Estados han tenido que respetar los derechos humanos para mantener sus ventajas, ahora también tendrán que asegurarse de dar la bienvenida a sus ciudadanos expulsados ​​de Europa. “Quienes se benefician del mercado europeo también deben asumir sus responsabilidades, asegura Magnus Brunner, comisario responsable de inmigración. Con el nuevo acuerdo, estamos estableciendo un vínculo entre la política migratoria y la política comercial, para que los países de origen cumplan con sus obligaciones y podamos implementar retornos de manera efectiva. »

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