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El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha pedido a los embajadores estadounidenses en Oriente Medio que eviten declaraciones públicas que puedan inflamar las tensiones o debilitar la presión de Donald Trump sobre Irán para que abandone sus capacidades nucleares. Esto es lo que informa The Guardian, citando un memorando interno de la diplomacia estadounidense. “Dadas las crecientes tensiones en la región, los jefes de misión y de embajadas deben abstenerse de realizar declaraciones públicas, entrevistas o actividades en las redes sociales que puedan inflamar la opinión pública regional, comprometer cuestiones políticas sensibles o complicar las relaciones con los Estados Unidos – se lee en el documento – La disciplina en los mensajes públicos es esencial, especialmente en este momento”. Dentro de la administración, señala el periódico, la directiva fue interpretada como una referencia implícita al embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien, en una entrevista con el comentarista conservador Tucker Carlson, argumentó que Israel tenía un derecho “bíblico” a gran parte de Medio Oriente. El memorando, desclasificado y firmado por Rubio, no menciona a Huckabee por su nombre, pero -según The Guardian- el momento de su envío, el 23 de febrero, dos días después de la polémica suscitada por sus declaraciones, deja pocas dudas sobre el objetivo del mensaje.