Ha llegado la sentencia para Kylian Mbappé. Aunque no participó en la semifinal contra el Atlético y tomó un rápido vuelo a Arabia Saudita el viernes, el delantero blues fue enviado al banquillo por Xabi Alonso durante la final de la Supercopa de España contra el FC Barcelona este domingo.
Afectado por el ligamento interno de la rodilla, el delantero del Real Madrid, que tuvo que permanecer tres semanas en el banquillo para descansar, ha acortado su reposo médico para disputar este Clásico. Una apuesta arriesgada para Kylian Mbappé, que el sábado aún pasó todo el entrenamiento con una gran sonrisa.
Presente en la rueda de prensa previa al partido, Xabi Alonso explicó que no quería correr riesgos por la salud de su delantero, autor de 18 goles y cuatro asistencias en Liga esta temporada: “¿Jugar bajo infiltración? Es una decisión que tenemos que tomar con el jugador, el cuerpo técnico y los médicos. Siempre tenemos que medir los riesgos, pero no somos suicidas”.
Lógicamente, el técnico español prefirió desplegar el trío Vinicius-Gonzalo García-Rodrygo en ataque para potencialmente llevar a su estrella al segundo tiempo. El conjunto madrileño se tomó revancha tras perder la final de la misma Supercopa la temporada pasada ante el FC Barcelona.