”Dignidad. Este es el lema que empuja a los periodistas italianos a dos días más de huelga: el 27 de marzo y el 16 de abril. Sí, queremos que la información sea reconocida con la dignidad necesaria y, sobre todo, garantizarle un futuro igualmente digno. Hoy en día esto no es un hecho, sino todo lo contrario. Nuestro contrato de trabajo expiró hace 10 años, nuestros salarios se han visto erosionados por la inflación y hemos perdido un 20% de poder adquisitivo. Somos la única categoría que hemos esperado tanto tiempo para la renovación. Hay una cuestión económica clara y hay una cuestión igualmente clara sobre la autoridad y la independencia de la prensa”. Así lo escribe la Federación Nacional de Prensa en una nota sobre la huelga solicitando su publicación.
“Lo que los editores quieren desmantelar pieza por pieza es este mismo contrato que el presidente de la República, Sergio Mattarella, definió como “la primera garantía de la libertad de los periodistas italianos”. Es el vínculo entre nuestras reivindicaciones económicas fundamentales y la libertad de información que los ciudadanos, lectores, espectadores e internautas deben exigir para ser libres.
Los editores se embolsan millones en recursos gubernamentales (de éste y de los anteriores), pero invierten poco en sus negocios y en fortalecer la información profesional. Al contrario, jubilan anticipadamente a empleados de 62 años, incentivan otros tipos de éxodo, vacían las redacciones y utilizan a colaboradores y números de IVA a los que se les paga una miseria. Rechazan las reglas fundamentales para el uso de la Inteligencia Artificial, visiblemente dispuesta a sustituir a los periodistas, verdadero negocio central de la información. Pretenden ignorar la ley que les obliga a pagar a los periodistas por contenidos editoriales cedidos por empresas a los llamados Over the top (Ott), es decir, grandes empresas que proporcionan contenidos y servicios online.
Les gustaría que los periodistas del futuro cobraran incluso menos que hoy y que se allanara el camino para la explotación del trabajo independiente, hasta el punto de que en la mesa de remuneración justa, ante el gobierno, formularon una propuesta incluso más baja que la rechazada en 2016 por el Consejo de Estado. Por todo ello, volvemos a hacer huelga. Lo hacemos por nosotros. Por nuestra dignidad. Para nuestro futuro. Hacemos esto por usted y por nuestra y su libertad como ciudadanos. Preguntémonos qué tan libre es un periodista obligado a entrar en la cadena de montaje de noticias; cómo un trabajador a destajo puede mantener la espalda recta; Qué sereno será un editor que ya no pueda contar con las protecciones contractuales esenciales. Pregúntate si todavía te gustaría conocer las páginas de estos periódicos, escuchar estos informativos, navegar por las redes sociales y las páginas online de estos periódicos.
Fieg: “Contrato nacional anclado en modelos económicos que ya no existen”
“Los redactores del FIEG subrayan que estamos en presencia de un contrato de trabajo nacional anclado en modelos económicos que ya no existen y que garantiza privilegios que ya no son sostenibles, como por ejemplo el pago de antiguas vacaciones abolidas hace 50 años o los mecanismos automáticos de remuneración porcentual que, por otra parte, han protegido en gran medida a los periodistas de los efectos de la inflación”. Así lo escribe la FIEG en una nota relativa a los dos días de huelga anunciados por la FNSI el 27 de marzo y el 16 de abril en el marco de las negociaciones para la renovación del contrato.
“Esta es la razón por la que el sindicato no quiso abordar ni la cuestión de la modernización global del contrato (que de hecho sería esencial como herramienta de competitividad) ni la introducción de normas más flexibles para favorecer la contratación de jóvenes, prefiriendo limitarse a exigencias exclusivamente económicas. Y también en materia de asalariados, la FIEG ha expresado constantemente su deseo, incluso en los órganos institucionales competentes, de mejorar las normas y las retribuciones vigentes.
“Recordamos que es precisamente para proteger el empleo y evitar despidos que se ha recurrido a las jubilaciones anticipadas y esto siempre ha ocurrido con el acuerdo del sindicato que firmó todos los estados de crisis. A pesar de la falta de voluntad del sindicato de innovar en modo alguno en las normas contractuales, los editores han formulado en varias ocasiones – con el contrato inalterado y no “desmantelado” – una oferta económica superior a la de la última renovación y adaptada a las condiciones del sector y reafirman que continuarán a poner de su parte, invirtiendo en productos y mejorando la profesionalidad”.
Fnsi: “La Fieg ha quitado el velo y define los derechos de los periodistas como privilegios”
“Fieg ha corrido el velo: define los privilegios como lo que, según todos los periodistas italianos, son derechos y protecciones del trabajo estrictamente vinculados a la vida democrática de este país”, escribe el Fnsi en una nota.
”Es paradójico que Fieg hable de un modelo económico que ya no existe: son los empresarios, son ellos quienes deben decirnos qué modelo económico quieren seguir. El trabajo tiene un costo, persisten en no considerarlo, tanto para empleados como para colaboradores y NIF. Y la flexibilidad de la que hablan para los jóvenes es en realidad una reducción salarial del 22% – continúa el sindicato – a lo que se opuso el FNSI. En los últimos 3 años se han autorizado 1.010 jubilaciones anticipadas: la ley las prevé y el sindicato las firma. Y la razón por la que las editoriales están recurriendo masivamente a la jubilación anticipada es que los despidos masivos, además de costar caros a los editores, no les ayudarían de ninguna manera comparable a reducir los costes laborales. Además, las ganancias corporativas existen gracias a las jubilaciones anticipadas y los sacrificios de los periodistas. Por último: todos los Cdrs, desde el otoño pasado, recibieron tanto la plataforma contractual de la Fnsi como la lista de copas de la Fieg. No necesitamos explicar a nuestros colegas cuál de los dos partidos sociales se sentó a la mesa sin ideas y sólo en busca de ahorros”.
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