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Milán, 20 de noviembre (Adnkronos) – Con motivo del Día Mundial de los Derechos del Niño y del Adolescente, “Anita – L’infazione prima”, lanza el nuevo programa estratégico (Desafío) de la Fundación Cariplo que tiene como objetivo el bienestar de niños y niñas de 0 a 6 años. La presentación de hoy, jueves 20 de noviembre, en el Auditorio del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci, en presencia de Valeria Negrini, vicepresidenta de la Fundación Cariplo; Susanna Mantovani, garante de los derechos de los niños y adolescentes en Milán; Paola Mercogliano, investigadora principal de la Fundación del Centro Euromediterráneo sobre el Cambio Climático; Maria Xanthoudaki, directora educativa del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci y el artista Valerio Berruti, quien eligió la infancia como tema de sus obras.

Según las últimas estimaciones del Istat, son precisamente los menores los que constituyen el sector más pobre de la población: una cifra particularmente importante para un país como Italia que se enfrenta a un invierno demográfico sin precedentes, en el que la tasa de fertilidad se encuentra en un mínimo histórico (1,18 hijos por mujer) y donde, por tanto, hay cada vez menos niños. En el norte del país, la incidencia de la pobreza absoluta entre los niños de 0 a 6 años es igual al 13%: datos “estables” respecto a 2024, pero nunca tan altos desde 2014 hasta hoy. En la zona de referencia de la Fundación Cariplo, hay aproximadamente 16.000 niños y niñas que luchan por recibir una ingesta nutricional diaria adecuada: niños y niñas a menudo invisibles, difíciles de interceptar y apoyar. Como señala Caritas en el informe anual publicado con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres, la pobreza es un fenómeno multidimensional y a menudo va acompañada de soledad y aislamiento. Es necesario, por tanto, un esfuerzo extraordinario y alianzas entre las instituciones y el tercer sector: trabajar promoviendo acciones sistémicas, bienestar de precisión e intervenciones locales.

No es un proyecto simple, sino un desafío que pone sus prioridades en las necesidades de niños y niñas: orientar y apoyar a los nuevos padres, fortalecer la red de servicios educativos, prestar atención a la calidad de los espacios en los que viven los niños y garantizar el acceso a la cultura desde el nacimiento. Objetivo: interceptar y apoyar, de aquí a 2028, al menos 22.000 niños en situación de pobreza, lo que se traduce en la identificación de uno de cada tres niños entre los que se encuentran en pobreza absoluta en la zona de referencia, movilizando recursos, capacidades y alianzas para una “inversión” total de 20 millones de euros.

Vicepresidenta de la Fundación Cariplo Valeria Negrini: “Con “Anita – L’infanzia prima”, la Fundación Cariplo toma una decisión valiente: invertir en la infancia como palanca de cambio social. No se trata sólo de números o de recursos, sino de una visión que pone en el centro el derecho de cada niño a ser protagonista de su propio presente y, por tanto, de su propio futuro. Nunca antes habíamos visto una movilización tan amplia de energías, habilidades y alianzas: Anita es el signo de una comunidad que quiere velar por el bienestar de los más jóvenes y, en particular, de los más frágiles, consciente de que donde los niños son felices, hay calidad de vida para todos.

“Anita – Childhood First” responde a este desafío con un enfoque integrado y participativo. Entre las acciones concretas: una herramienta digital dedicada a la orientación y apoyo de los nuevos padres desde el proceso del nacimiento, la creación de un centro de habilidades con los municipios y el tercer sector para apoyar y mantener los servicios educativos Zerosei para que estén cada vez más preparados para satisfacer las necesidades educativas de los niños y sus familias, incluso en zonas internas donde la disminución de la natalidad y la despoblación están poniendo en riesgo a comunidades enteras. Se lanzará una licitación para innovar en los espacios de vida de los niños, para identificar soluciones en las que las estructuras educativas sean acogedoras y habitables incluso en los meses más calurosos y las áreas de juego estén diseñadas como lugares de experimentación y crecimiento. Se apoyará a museos, bibliotecas y teatros para promover la oferta cultural dedicada a los niños y, al mismo tiempo, se llevarán a cabo intervenciones para promover el uso de los lugares de cultura por parte de los niños más vulnerables. Se probarán los “bancos de bebés”, espacios para la reutilización de bienes esenciales para la primera infancia donde las donaciones y la lucha contra la pobreza material están en el centro de la acción local.

En 2026, las redes territoriales de lucha contra la pobreza serán apoyadas y fortalecidas a partir de la experiencia de la “Mesa Millegiorni” activada por el programa QuBì, la receta contra la pobreza infantil en Milán. El programa se traducirá en una inversión específica en investigación científica sobre la infancia y en una campaña de comunicación destinada a cambiar el discurso público y hacer de la infancia un tema atractivo incluso para quienes no son padres o tutores.

La fuerza de “Anita – L’infanzia prima” reside en las alianzas ya activadas y en las que se construirán con el tiempo: el primer socio de la iniciativa es Anci Lombardia, con el que pretende promover un diálogo con los municipios locales. “Anci Lombardia siempre ha apoyado con convicción el camino del zerosei, reconociéndolo como una palanca estratégica para el crecimiento de los niños y para el fortalecimiento de las comunidades locales – afirma Mauro Guerra, presidente de Anci Lombardia -. En los últimos años, hemos apoyado a los municipios en la construcción de un sistema integrado de calidad, que combina la planificación educativa, la planificación territorial y el cuidado de los espacios de vida de los más pequeños. “Desafío” con una contribución técnica y operativa, y no sólo de representación”.

Está previsto un Comité Asesor que apoyará a la propia Fundación Cariplo en la interpretación de las diferentes dimensiones del fenómeno y las especificidades de los territorios, con el objetivo de dar respuestas efectivas y resultados tangibles. Entre los miembros del comité y primer embajador de Anita se encuentra Valerio Berruti, quien con su producción artística convierte a niños y niñas en protagonistas y devuelve al espectador adulto a esa infancia que cuestiona, emociona y exige respuestas. La exposición ‘Más que niños’ de julio en el Palazzo Reale de Milán se ha ampliado hasta el 30 de noviembre: “Ser embajadora de Anita es un motivo de orgullo para mí porque encontré una fuerte armonía entre mi trabajo y los temas centrales de la intervención propuesta por la Fondazione Cariplo. Anita habla sobre el espacio público, la cultura y el apoyo a los niños vulnerables, que para mí, como artista y como persona, son elementos necesarios para poder hablar sobre el bienestar de los niños y más allá.

Con motivo del Día Mundial de los Derechos del Niño, la Fundación Cariplo ofrece 200 entradas gratuitas al Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci y al Playlab, un espacio dedicado a niños y niñas de 3 a 6 años: una acción simbólica para que los niños y los adultos que los acompañan vivan una experiencia única que de otra manera no tendrían la oportunidad de vivir. Nos vemos en enero para el lanzamiento del primer llamamiento “Anita llama”, que tendrá como objetivo apoyar a las organizaciones que trabajan por el bienestar de los niños, con especial atención a los niños más vulnerables. La herramienta tendrá dos líneas: “Anita llama a la investigación” dirigida a la comunidad científica, con el objetivo de producir investigaciones basadas en evidencia y “Anita llama a la innovación” en la que organizaciones del tercer sector pueden presentar propuestas de apoyo a la infancia.

El nombre “Anita” no es casual. En 1882, la Comisión Central de Caridad promovió la creación del Fondo Garibaldi para la creación de servicios educativos, fondo que permanecería activo hasta 1958. La elección de recordar la experiencia histórica del Fondo Garibaldi y vincularla a la figura de Anita, símbolo de determinación y compromiso, permite realzar el patrimonio identitario de la Fundación Cariplo, proyectándolo hacia el futuro. El nombre “Anita” evoca inmediatamente una imagen positiva y reconocible, capaz de evocar tradición e innovación, y representar un punto de referencia para la narración y comunicación del programa. Una historia que abarca más de un siglo de compromiso y que hoy se renueva para poner a la infancia en el centro, reconociendo su valor crucial para el desarrollo de las personas y las comunidades.

El programa “Anita – Primera Infancia” se enmarca en los grandes desafíos del mandato de la Fundación Cariplo: iniciativas transversales que movilicen recursos y habilidades en temas cruciales para el futuro de las comunidades. Además de la infancia, los otros desafíos se refieren a la lucha contra el fenómeno de los jóvenes ninis, el apoyo a los proyectos de vida de las personas con discapacidad y la reintegración de las personas detenidas y liberadas de prisión, para un compromiso total de la Fundación Cariplo de más de 80 millones de euros. El objetivo es generar cambios estructurales y sostenibles, mediante la creación de redes de entidades sin fines de lucro, actores públicos y privados.

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