Roma, 18 de febrero (Adnkronos) – “Las reglas del juego se deciden entre todos. Es importante que la reforma del reglamento de la Cámara sea aprobada sin ningún voto en contra. Estamos ante una reforma orgánica, fruto de un trabajo realizado al margen de las contingencias cotidianas”. Así lo dijo Federico Fornaro durante la conferencia de prensa de presentación de la reforma al reglamento de la Cámara de Diputados aprobada ayer por la Cámara Montecitorio.
Según Fornaro, la modificación de la normativa representa un paso esencial “para dar una respuesta a la crisis del parlamentarismo, es decir, a la pérdida de centralidad del Parlamento, que se beneficiará de una mayor eficiencia y transparencia” y para superar una temporada marcada por “una especie de unicamerismo de facto”, reforzando la coherencia con el bicameralismo igualitario previsto por la Constitución.
En esencia, la reforma interviene de manera equilibrada en el proceso legislativo, involucrando a la mayoría, la oposición, el gobierno, los grupos parlamentarios, los diputados y los ciudadanos. Entre los puntos de calificación: la votación en una fecha determinada, la eliminación del cierre de 24 horas tras el planteamiento de la cuestión de confianza, la racionalización del trabajo parlamentario; fortalecer el estatus de la oposición y el papel de la Comisión de Legislación; fortalecer el control parlamentario sobre el Gobierno; mayor incisividad por parte del sindicato de inspectores, con la obligación de responder a las preguntas escritas en un plazo de 45 días; normas antitransformación respetando al mismo tiempo las limitaciones constitucionales.
(Adnkronos) – También se están considerando herramientas para reequilibrar las relaciones entre el ejecutivo y el legislativo, fortalecer la protección de las minorías, votar en una fecha determinada y superar determinadas prácticas como la sesión fluvial para las leyes constitucionales y para la reforma de la ley electoral, que entrará en vigor a partir de la próxima legislatura. También se ha fortalecido el proceso de propuestas legislativas de iniciativa popular, con el objetivo de fortalecer el papel de la ciudadanía.
“Se ha establecido un equilibrio justo entre los diferentes sujetos implicados en el proceso legislativo – añadió Fornaro – es una reforma hecha bajo el velo de la ignorancia, sin saber los papeles que jugaremos en la próxima legislatura: precisamente por eso es una reforma en interés de las instituciones. Una intervención verdadera, seria, animada por las mejores intenciones, en el interés supremo del buen funcionamiento de las instituciones republicanas”, concluyó Fornaro.