Roma, 20 de marzo. – François Ozon aborda una de las obras maestras de la literatura francesa, “El extranjero” de Albert Camus, y a partir del 2 de abril llega a los cines italianos su película, en blanco y negro, que nos traslada a la Argelia de 1938, colonizada por los franceses. No fue tarea fácil llevar a la pantalla al antihéroe protagonista del libro, Meursault, un joven que observa pero habla poco, aparentemente desprovisto de emociones, ambiciones y deseos y que un día mata, sin motivo aparente, a un joven árabe. El actor Benjamin Voisin transmite perfectamente el malestar y la desorientación.
El director francés dijo que hacer esta película, para él, era una forma de comprender el misterio de este hombre: “Es algo que finalmente podemos comprender, porque el mundo que nos rodea es absurdo, las cosas que suceden carecen de una racionalidad aparente y Meursault es de hecho un espectador del mundo, de su propia vida. Esto es lo que hace que el libro sea tan actual en mi opinión”.
Para realizar la película, Ozon investigó mucho sobre la Argelia de antes de la guerra para representar, a través de sus personajes, las relaciones entre franceses y árabes. Y esta investigación también le ayudó a comprender mejor al autor de “El extranjero”. “La filosofía de Camus me conmovió profundamente. Cuando escuchamos lo que está sucediendo en Estados Unidos, en Irán, en Israel, en Gaza, en Ucrania, nos preguntamos cómo reaccionar ante todo esto, tememos que el mundo caiga en la ruina, o actuamos como si nada hubiera pasado. Mientras que Camus sugiere, ante la locura del mundo, rebelarse y luchar. Y eso, hoy, puede ser una gran lección”.