Los últimos árboles que quedan podrán talarse para la construcción del túnel Riederwald al este de Frankfurt. El Tribunal Administrativo de Hesse desestimó el recurso urgente contra la obra y la exención concedida por la Ley Federal de Protección de la Naturaleza. La decisión no puede ser apelada ante el juez administrativo.
Con su petición urgente, la iniciativa popular se opuso a la implementación de la decisión de cambiar el plan para la nueva construcción de la A 66. El proyecto pretende cerrar la brecha entre el final de la autopista en el centro de Hesse y la circunvalación este de Frankfurt A661, entre otras cosas, a través del túnel Riederwald de 1,1 kilómetros de longitud. Para ello, a principios de 2023 se taló una parte del bosque en Fechenheimerwald, por donde pasará la A 66 hasta la próxima conexión del túnel.
Quedó un área de aproximadamente media hectárea donde posteriormente se constató la presencia del escarabajo protegido. En octubre, el Ministerio de Economía de Hesse concedió una exención para la tala en virtud de la Ley de conservación de la naturaleza. La iniciativa ciudadana considera que esto es ilegal, ya que la tala de los árboles reproductores existentes mataría a numerosos escarabajos.
El X Senado, sin embargo, no tiene serias dudas sobre la legalidad de la exención concedida y, por tanto, de la deforestación, como explica el tribunal de Kassel. Los escarabajos y larvas deben verse afectados lo menos posible trasladando los árboles reproductivos talados a otra zona de la obra en presencia de un supervisor ambiental de las obras. La excepción de protección de especies también se justifica porque el proyecto de construcción es de interés público para cerrar la brecha. Un portavoz de Autobahn GmbH aún no ha podido precisar cuándo se talarán los árboles. Primero se examinará la decisión del Tribunal Administrativo y luego se tomará una decisión sobre cómo proceder.