Óptica de salida emergenciareequilibrar la distribución territorial de instalaciones de hospitalidad y fortalecer la red Sai (Sistema de Acogida e Integración) gestionada por los Municipios. Esta es la dirección a seguir segundo. Gianguido D’Albertoalcalde de Teramo y delegado de inmigración de Anci (Asociación Nacional de Municipios Italianos).
DEMANDA: Los desembarcos de verano provocaron un aumento del número de menores extranjeros no acompañados presentes en Italia que, a finales de octubre, superó los 18.000 (+9,5% respecto a junio). Sin embargo, todavía hay escasez de plazas y los municipios están en dificultades…
RESPUESTA: Hay que trasladar los recursos del CAS, los primeros centros de acogida gestionados por el Ministerio del Interior, a Sabesque garantizan no sólo vivienda y alimentación, sino también servicios de formación y apoyo y por tanto la inclusión social. No se trata de eliminar el CAS, sino de salir de una lógica de emergencia y reforzar la banalidad del sistema. La nueva directiva europea sobre acogida que Italia debe aplicar retoma el espíritu de los centros Sai che recepción generalizada. El paso al CAS decidido en los últimos años no ha funcionado. Las peores situaciones son estructuras mixtasdonde también estén presentes adultos y donde exista un riesgo real para la seguridad de los menores. La acogida en pequeñas estructuras, además de reducir los riesgos de reclutamiento de estos jóvenes por el mundo criminal, también tiene la ventaja de contrarrestar la despoblación de los territorios.
Pregunta: La mayoría de los menores extranjeros no acompañados son acogidos en Sicilia (26,8%) y en las grandes ciudades, especialmente en Lombardía (12,7%). ¿Qué se puede hacer para que la distribución sea más equitativa?
R: Necesitamos alejarnos del modelo de unos pocos centros concentrados en determinadas zonas y promover una acogida generalizada. Cuando se amplían o construyen nuevas Sais, se debe reducir el CAS. Debe reactivarse la cláusula de salvaguardia según la cual los municipios que se adhieran a la red Sai quedan excluidos de otras formas de acogida. Entonces es importante que los centros Sai se vuelvan servicios sociales 360 grados, capaz también de satisfacer las necesidades laborales de las empresas.