Foto de : Ansa
Massimiliano Gobbi
Un bombardeo relámpago, estudiado hasta el más mínimo detalle, realizado de noche en el centro histórico de la capital. Más de 140 productos de lujo, con un valor total estimado de 307 mil euros, fueron robados del almacén de Louis Vuitton situado entre via Mario dei Fiori y via dei Condotti, una de las zonas más vigiladas y prestigiosas de Roma.
Según una primera reconstrucción, un grupo de al menos tres personas intervino, todos con el rostro cubierto y llegando a bordo de un SUV Alfa Romeo oscuro. El comando rompió primero la ventana de la habitación y luego la contraventana, utilizando el coche como ariete. Con linternas en mano y movimientos rápidos, los ladrones llegaron a los estantes interiores, llevándose 140 artículos de cuero y bolsos.
La alarma saltó sobre las 01.30 horas. Agentes de la comisaría de Ponte Milvio y técnicos forenses llegaron al lugar y comenzaron las investigaciones sobre la ventana rota, la persiana dañada y las posibles huellas dejadas por los responsables. Los investigadores están examinando las imágenes de las cámaras de videovigilancia presentes en el barrio para intentar identificar al grupo y reconstruir en detalle las etapas del robo.
Los investigadores no excluyen que la acción fuera precedida de una inspección cuidadosa. De hecho, la elección de atacar el almacén a esta velocidad sugiere un equipo de expertos, con un profundo conocimiento de los sistemas de control presentes en la zona.
Durante la jornada, los empleados de la marca cuantificaron con precisión los bienes faltantes: 140 piezas, entre ellas modelos emblemáticos de la casa francesa, presentando un informe periódico a la brigada volante de la policía estatal.
El modus operandi recuerda a otros ataques recientes en Trident, incluido el ataque a la boutique Valentino y el robo de abril de 2023 en el Palazzo Fendi, cuando una banda se llevó decenas de bolsos de diseñador tras irrumpir por un acceso lateral. Además, hace unos días se registró un intento de robo en un ático con vistas a la Piazza del Popolo, donde desconocidos intentaron forzar con un soplete una caja fuerte, que luego quedó abandonada en el interior de la casa.
Mientras tanto, las investigaciones continúan con intensidad. Actualmente, la policía está examinando horas de grabación y una serie de elementos técnicos que podrían resultar decisivos para encontrar a la banda responsable del gran golpe. Al mismo tiempo, los investigadores están monitoreando los circuitos de recepción notoriamente utilizados para la reventa de artículos de lujo robados, buscando posibles similitudes con episodios similares ocurridos en los últimos meses.