Caos absoluto. La final del campeonato estatal de fútbol de Minas Gerais, ganada por el Cruzeiro contra el Atlético Mineiro (1-0), se convirtió en una pelea a puñetazos este domingo por la noche en Brasil. Al final del tiempo de descuento de la segunda mitad, la frustración acumulada por los 22 jugadores durante un tenso partido entre dos rivales regionales explotó a proporciones raramente vistas a este nivel.
¿El detonante? Duelo reñido entre Christian, centrocampista ofensivo del Cruzeiro, y Everson, portero del Atlético. Mientras se lanzaba para intentar empujar el balón al fondo de la red, el primero dejó que su pie arrastrara la parte superior del cuerpo del último bastión, provocando su furia.
La escena se volvió irracional cuando el portero con 256 apariciones en el Mineiro se levantó antes de propinar varios rodillazos a su oponente caído. Lo que siguió fue una auténtica trifulca general: puñetazos, patadas, empujones…
23 tarjetas rojas repartidas
Atacado por Lucas Romero y Junior Alonso, Everson pegó de frente al poste, lo que evidentemente no alivió la situación. El campo del Mineirão se transformó entonces en un verdadero ring de boxeo, con los debates pasando de la jaula al centro del campo. Ni siquiera Hulk, exdelantero del Porto, se salvó. De regreso a Brasil en 2021 con los colores del Atlético, el imponente delantero de 39 años recibió los golpes de Lucas Villalba, impávido ante sus 95 kg de músculo.
Para poner fin a estos violentos enfrentamientos fue necesaria la intervención de los hombres de seguridad de las dos formaciones, asistidos por la policía militar. El partido finalmente se reanudó tras un descanso de diez minutos, con los 22 jugadores completando el tiempo de descuento. Si el árbitro no había sacado ninguna tarjeta roja en ese momento, el informe redactado por el árbitro tras el partido indicaba… ¡23! En total, once jugadores del Atlético Mineiro fueron expulsados, entre ellos Hulk, frente a los doce del Cruzeiro.
El altercado también dejó a Everson con una gran abolladura en un lado de la cabeza, probablemente por deslizarse a toda velocidad hacia el poste de su jaula. El portero de 35 años publicó una foto en las redes sociales después del partido de su rostro dañado, pareciéndose más a un luchador de MMA que a un futbolista.
“El árbitro no tiene personalidad”
“Le advertí al árbitro desde el principio del partido que todo iría mal”, comentó Hulk en Globo Esporte. El ex internacional brasileño (49 partidos, 11 goles) criticó la gestión del técnico encargado de los debates. “Le faltaba carácter. Si tenía que expulsar a uno, dos o incluso tres jugadores, ¡tenía que hacerlo! Tenía miedo de arbitrar la final. Pero no tiene personalidad. »
Hulk todavía quería pedir disculpas a la emisora de la liga local: “No recuerdo haber participado en ningún acto de violencia durante un partido de fútbol”, dijo. “Nunca me cansaré de disculparme. Intentamos calmar las cosas, pero cuando estamos enojados, cuando vemos a un compañero siendo atacado, reaccionamos instintivamente. Pero esto podría haberse evitado”.