Si bien no se vislumbra un final rápido para la guerra en Medio Oriente, Donald Trump mantuvo el viernes una retórica triunfalista y belicosa, por la cual la OTAN ha pagado el precio.
“No quiero un alto el fuego. Ya sabes, no hay un alto el fuego cuando literalmente aniquilas a tu adversario”, dijo el presidente estadounidense a la prensa a su salida de la Casa Blanca rumbo a Florida.
Aseguró que el objetivo de Estados Unidos e Israel es la “victoria” y añadió respecto a Irán: “Les estamos golpeando terriblemente fuerte. No creo que sea posible que nos golpeen más fuerte”.
«¡COBARDES, LO RECORDAREMOS! »
“Sin Estados Unidos, la OTAN ES UN TIGRE DE PAPEL. No quisieron unirse a la batalla para detener a un Irán con armas nucleares. Ahora que la batalla militar está GANADA, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que tienen que pagar, pero no quieren ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz”, había escrito previamente el presidente estadounidense en su red Truth Social, añadiendo: “¡JODÍNNOS, LO RECORDAMOS!”.
Durante un acto en la Casa Blanca, el líder republicano volvió a asegurar que la operación militar contra Irán, que entrará en su cuarta semana, va bien.
“Las cosas van muy bien en Irán”, afirmó Donald Trump, rodeado de guardiamarinas, elogiando los éxitos militares obtenidos, en su opinión, desde el inicio de la ofensiva israelí-estadounidense el 28 de febrero.
“Sin competencia”
“Ninguna fuerza en la Tierra puede vencer a los marineros estadounidenses o al ejército estadounidense”, añadió, afirmando que “no hay competencia real” con Irán.
El presidente estadounidense ha multiplicado recientemente las declaraciones contradictorias sobre la posible duración del conflicto, a veces prometiendo un resultado muy cercano y otras juzgando que el ejército estadounidense no tenía prisa por concluirlo.
Los últimos indicios no apuntan a una conclusión rápida. El ejército estadounidense desplegará tropas adicionales del Cuerpo de Marines en Oriente Medio, informaron el viernes medios estadounidenses, lo que podría presagiar una posible operación terrestre.
¿La isla Kharg será pronto un objetivo?
De estas informaciones se desprende que, según Axios, el presidente Trump y su administración están evaluando la posibilidad de apoderarse de la isla de Kharg, de donde parten aproximadamente el 90% de las exportaciones de petróleo crudo iraní, para obligar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz, misión que corre el riesgo de ser confiada a los marines.
Los medios estadounidenses ya habían anunciado la semana pasada un nuevo despliegue en Oriente Medio de tres barcos y 2.500 marines, con base en Japón. El ejército estadounidense puede “neutralizar” la isla de Kharg, un yacimiento petrolífero sensible, “en cualquier momento si el presidente Trump da la orden”, aseguró el viernes la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly.
El Washington Post también informó el miércoles que el Pentágono tiene intención de pedir al Congreso, a través de la Casa Blanca, más de 200 mil millones de dólares para financiar la guerra en Irán.