Los ataques nocturnos con aviones no tripulados causaron varias muertes en el este y el sur de Ucrania en la noche del jueves 12 de enero al viernes 13 de enero, entre ellas tres hermanos jóvenes en Kramatorsk. En la región de Odessa, en el Mar Negro, un civil perdió la vida y otros tres resultaron gravemente heridos. Según el viceprimer ministro Oleksiï Kouleba, también resultaron dañados los almacenes y los vehículos de transporte logístico.
El analista del canal Telegram, el coronel GSh, estudió los restos del dron. Según él, en este ataque se utilizó una versión modernizada del Garpiya-A1. El dron kamikaze del tipo Shahed, producido por la empresa rusa “Kupol” de la planta electromecánica de Izhevsk, se utiliza desde el comienzo de la guerra en Ucrania.
Un sistema de navegación mejorado
La principal evolución de este dron se refiere al sistema de navegación. En su nueva versión, el Garpiya-A1 de la serie “KK” utiliza una antena CRPA Kometa-M16 de 16 canales, describe el medio especializado ucraniano Militarnyi. Su sistema de navegación por satélite le permite funcionar incluso en caso de intento de interferencia electrónica, filtrando señales falsificadas.
La serie “KT” anterior estaba equipada con una antena CRPA Kometa-M12 de 12 canales, lo que ofrecía menos posibilidades en un contexto de guerra electrónica.
La antena CRPA le permite mantener un posicionamiento preciso incluso en caso de interferencias. El receptor Kometa protege las señales de navegación de interferencias, ya sean intencionadas o accidentales.
El ataque del 13 de febrero es parte de una campaña más amplia contra la infraestructura civil, portuaria, ferroviaria y energética de Ucrania. Kiev acusa a Moscú de atacar sistemáticamente a civiles e infraestructura vital.
Rusos, ucranianos y estadounidenses se reunirán los días 17 y 18 de febrero en Ginebra (Suiza) para intentar encontrar una solución diplomática a la guerra que comenzó hace casi cuatro años.