El documentalista estadounidense Frederick Wiseman falleció este lunes a los 96 años en Cambridge, Massachusetts (noreste de Estados Unidos), anunció la empresa que distribuye su obra, Zipporah Films. “Con profunda tristeza, Zipporah Films y la familia Wiseman anuncian el fallecimiento pacífico de Frederick Wiseman, director, productor y director de teatro, el 16 de febrero de 2026”, afirmó la compañía en un comunicado enviado a la AFP. Ha examinado la sociedad estadounidense durante unos sesenta años, examinando detenidamente sus instituciones, desde las prisiones hasta la ópera, que han inspirado a los más grandes cineastas.
No estaba previsto que Frederick Wiseman, nacido el 1 de enero de 1930 en Boston, tuviera una cámara en la mano. Siguiendo el ejemplo de su padre, un judío ruso que se hizo abogado, estudió derecho en la Universidad de Yale, sin pasión, y luego fue contratado como profesor en la Universidad de Boston. Antes de empezar a enseñar, pasó dos años en París y realizó películas amateur sobre su vida.
De regreso a Estados Unidos, produjo “The Cool World”, una película mitad ficción y mitad documental sobre un gueto negro. “Al ver estas imágenes, me convencí de que podía hacerlo yo mismo”, explicó a la radio France Culture. Luego comenzó a realizar su primer documental en blanco y negro, “Titicut Follies” (1967). Frederick Wiseman muestra la vida cotidiana en un hospital para enfermos mentales en Massachusetts.
Wiseman inspiró a Kubrick, Foreman, Van Sant…
Esta primera obra contiene todo lo que caracteriza al director: filma a hombres y mujeres de cerca, sin voz en off, sin entrevistas, sin música ni luces adicionales. “Lo que más me interesa es registrar el comportamiento de los seres humanos en diferentes situaciones”, dijo a la AFP en 2017 en París, donde vivió parte del año.
Considerado un maestro del cine directo, su obra se compone de 45 películas, de una a seis horas de duración, rodadas con un pequeño equipo de tres personas, sin preparación previa, luego montadas y producidas por él mismo a partir de cientos de horas de episodios. Colocó su cámara en Estados Unidos, luego en Francia, en escuelas, en una oficina de asistencia social en Nueva York, en unos grandes almacenes, en hospitales, en un complejo de viviendas públicas, en teatros y óperas, incluida la Comédie Française, o incluso en la América de Trump en “Monrovia, Indiana” (2019).
Muy activa, esta lectora apasionada, apasionada del esquí, de la danza y del teatro, también ha realizado espectáculos en París. Frederick Wiseman ha influido en muchos directores, desde Stanley Kubrick hasta Milos Forman, pasando por Gus van Sant y Wes Anderson, pasando por la serie “The Wire”, y recibió un Oscar honorífico en 2016 por su trabajo.