Un impuesto sustituto para saldar tus deudas con las autoridades fiscales. Y evite disputas por parte de Hacienda, devolviendo eficientemente parte del importe cobrado mediante transferencia bancaria o descuento en la factura.
la salida
El decreto fiscal que se prepara para la próxima semana también contendrá una norma Salve Condominios, destinada a liberar a los propietarios de responsabilidades inocentes relacionadas con irregularidades en el uso del maxi alivio. Un salvoconducto que pretende minimizar los litigios contra los ciudadanos de a pie (considerados los responsables últimos de la deducción), poniendo así fin a la temporada de superbonificaciones sin demasiadas consecuencias. Y puede que no sea el único mecanismo de este tipo: otra norma, aún por definir, podría referirse a las quejas contra los llamados contratistas generales. En este caso se asume el reembolso de las prestaciones recibidas indebidamente, sin intereses ni penalizaciones.
Proyectos inacabados e irregularidades
Volviendo a los condominios, para ellos los problemas más frecuentes están relacionados con casos de obras incompletas, irregularidades en las certificaciones y evaluación incorrecta del avance de las obras. En todas estas situaciones, ya se está desencadenando un efecto en cadena que, según la normativa vigente, abruma a los ciudadanos que, de buena fe, han dado luz verde a las obras, con la esperanza de aprovechar la situación positiva de la financiación pública. De hecho, constituyen el último eslabón (débil) de las responsabilidades vinculadas a las deducciones fiscales y es hacia ellos hacia donde necesariamente debe dirigirse la Agencia Tributaria.
Porque pierdes la ventaja
El caso más ilustrativo y frecuente es el de las obras inacabadas. Uno de los requisitos imprescindibles del superbonus, y de todos los bonos inmobiliarios, es la ejecución física de la obra por la que se percibe la deducción. Para el antiguo 110% era necesario completar el camino que conducía a la mejora de dos clases energéticas del inmueble. Quien no finalice la obra pierde el derecho a la deducción y se expone a un litigio por parte de Hacienda, que puede emprender acciones legales contra los beneficiarios de la obra subvencionada. Preguntándole no sólo el monto del crédito fiscal sino también las multas y los intereses. Llega con una factura final muy alta.
Impuesto de sustitución vinculado a la ventaja
Aquí es donde entra en juego la hipótesis sobre la que trabaja el ejecutivo. Una amnistía que, gracias al pago de un impuesto de sustitución basado en el servicio recibido irregularmente, permitiría liquidar las posibles deudas contraídas con las autoridades fiscales. Evite litigios con resultados inciertos. En lugar de arriesgarse a pagar 100, pagará diez, poniendo así fin a la disputa. La tasa de este impuesto de sustitución aún está por evaluarse.