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Solicitudes de servicios sin valor agregado, correos electrónicos nocturnos, aparente estado en línea: muchos empleados fingen estar activos para parecer más comprometidos. Un estudio muestra cuán extendidas están estas estrategias y qué papel juega en ellas la cultura corporativa.

En las oficinas alemanas, los empleados fingen deliberadamente la productividad para impresionar a los directivos. La empresa Indeed y el instituto de investigación Appinio entrevistaron en una encuesta a 1.000 empleados que trabajan de forma híbrida. Dos tercios dijeron que habían tomado medidas en los últimos 12 meses para parecer más productivos o comprometidos de lo que realmente eran.

Según Indeed, estas medidas incluyen, entre otras cosas, mantener artificialmente el estado en línea en la oficina central (27,7%), permanecer más tiempo en la oficina porque el gerente todavía está presente (25,4%), enviar deliberadamente correos electrónicos en horarios inusuales (23,2%) o solicitar hablar en conferencias sin ningún valor añadido para demostrar la propia presencia (22,3%). El 17,3% ya ha dejado su chaqueta o bolso en la oficina para hacerse pasar por presente. El 56,6% declaró abiertamente que acude a la oficina principalmente para “dar la cara”.

“El debate sobre la presencia en la oficina ha dejado una señal problemática en muchas empresas: no es la calidad del trabajo lo que importa, sino su visibilidad”, dijo el director general de Indeed, Frank Hensgens, sobre los resultados de la encuesta. “Pero cuando los empleados empiezan a escenificar su presencia en lugar de centrarse en los resultados, esto no es ni eficiente para las empresas ni sostenible para los empleados”, señaló.

La investigación sugiere que la oficina ha perdido parcialmente su función como lugar productivo para trabajar. “Especialmente en un momento en el que se habla mucho de la competitividad de Alemania, deberíamos preguntarnos si realmente estamos estableciendo los incentivos adecuados o si hemos creado un sistema en el que la presencia parece más importante que el rendimiento”. Y añadió: “Quienes exigen sobre todo presencialidad no deberían sorprenderse si esto es precisamente lo que se optimiza”.

El control de asistencia da forma a la cultura empresarial

Según los resultados de la encuesta, las razones de este comportamiento se encuentran principalmente en la estructura interna de la empresa y en la situación económica. El 32,5% de los entrevistados criticó una cultura empresarial caracterizada por el control de asistencia, mientras que el 31,6% expresó preocupación por su puesto de trabajo ante la situación económica. El 24,4% ve la presión o la microgestión por parte de los superiores como un detonante.

La mayoría de los encuestados (55,9%) cree que su empleador da más importancia a la participación que a los resultados mensurables. Pero el 66,2% renunciaría al 5% o más de su salario si su desempeño se midiera únicamente por resultados. Un porcentaje aún mayor, concretamente el 70%, estaría dispuesto a aceptar tales pérdidas económicas a cambio de tener la oportunidad de trabajar desde casa de forma permanente.

dpa/jmr

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