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Una investigación encaminada a elaborar un proyecto de ley para hacer permanente el horario de verano, y más de 350.000 firmas presentadas a tal efecto por los ciudadanos. Nos vemos mañana en la Cámara de Diputados promovida por la Sociedad Italiana de Medicina Ambiental (Sima), la organización sin fines de lucro Consumismo y por el diputado Andrea Barabotti (Lega), con el objetivo de iniciar un proceso parlamentario para decir adiós a la hora solar en nuestro país, adoptando la hora legal durante todo el año. Para el 30 de junio de 2026, si se aprueba, el trabajo estará terminado y dará como resultado una propuesta regulatoria para el horario de verano permanente.

En 2018, explican los promotores en una nota, “la Comisión Europea lanzó una consulta pública en la que participaron 4,6 millones de ciudadanos europeos: el 84% estaba a favor de eliminar el cambio horario. En 2019, el Parlamento Europeo aprobó una propuesta de directiva que dejaba a cada Estado la libertad de elegir, pero la cuestión seguía sin resolverse”.

“De 2004 a 2025, el horario de verano ha ahorrado en la factura un total de 2,3 mil millones de euros, lo que equivale a un menor consumo energético de más de 12 mil millones de kWh (datos de Terna), y ha reducido las emisiones de CO2 a la atmósfera entre 160.000 y 200.000 toneladas menos al año, equivalentes a las absorbidas por la plantación de 2 a 6 millones de nuevos árboles – recuerdan Sima y Consumerismo – Se estima que mantener el horario de verano durante todo el año podría generar un ahorro anual de alrededor de 720 millones de kWh con beneficios en la factura de 180 millones de euros. Los efectos positivos también pueden incluir el aumento del consumo en el comercio minorista y la restauración, la ampliación de la temporada turística y una mejora de la seguridad pública sin olvidar los beneficios para la salud, dado que el cambio a la energía solar modifica el ritmo circadiano.

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