Tres años después de adquirir el nuevo Tac destinado al hospital “Veris Delli Ponti” de Scorrano, en la provincia de Lecceaún no ha entrado en servicio. De ahí la decisión del comité territorial espontáneo de presentar una denuncia ante la Policía Financiera de Maglie, con el pedido de verificar ciertos aspectos vinculados a la gestión de los equipos de diagnóstico financiados con fondos del Pnrr.
Como se muestra República, la informe presentado ayer por la mañana lleva la firma de Giovanni Gianreco y Giovanni Bucci, respectivamente presidente y vicepresidente del Comité Territorial Espontáneo. El documento, de tres páginas y acompañado de varios anexos, fue entregado a los militares con una reconstrucción detallada de los hechos relativos a la compra e instalación del nuevo escáner asignado al establecimiento de salud del sur de Salento.
Algunos se destacan en la denuncia elementos que, según los firmantes, merecen mayor investigación. Se presta especial atención a la forma en que se hubieran encomendado los trabajos relacionados con la instalación del equipo. El Comité sostiene que parte de las intervenciones habrían sido encomendadas “en breve” y sólo posteriormente formalizadas mediante actos administrativos. Entre los pasajes reportados también hay una determinación de noviembre de 2025 que se referiría a obras que, según certificaciones técnicas, ya habían sido terminadas en julio del mismo año. Otro aspecto recordado en el informe se refiere a la posible subdivisión de la intervención en varias tareas de escaso valor, confiadas a diferentes empresas. Según los promotores de la denuncia, un enfoque similar podría haber evitado procedimientos de licitación más complejos.
En la reconstrucción del Comité surgen también dudas sobre la plan financiero. Aunque se trata de una intervención vinculada a los recursos del Pnrr destinada a reforzar las infraestructuras sanitarias, la obra se imputaría al presupuesto general de la Autoridad Sanitaria Local de Lecce para 2025. Una circunstancia que, según los firmantes, requiere una aclaración para garantizar la buena gestión de los recursos públicos. Sobre todo, el fracaso en el lanzamiento del servicio sigue siendo el centro de las críticas. De hecho, el equipo aún no está operativo y, para seguir garantizando la realización del diagnóstico, la empresa sanitaria tuvo que recurrir al alquiler de un escáner móvil. El coste estimado rondaría los 11 mil euros semanales.
Según los miembros de la Comisión, esta solución habría tenido un doble efecto: por un lado, un aumento del gasto público y, por otro, posibles repercusiones en la organización de los servicios y en los tiempos de diagnóstico de los pacientes de la región.
Por ello, la denuncia pide a las autoridades competentes que verifiquen diversos aspectos del asunto, desde el retraso en la activación de los equipos hasta la regularidad de las obras, pasando por la correcta imputación de los gastos y la planificación global de la intervención.