Diciembre se recupera para la facturación industrial, que crece medio punto respecto al mes anterior, un 3,6% interanual, con avances visibles (y mayores) también en términos de volumen, cuando se esteriliza el efecto precio.
El crecimiento, el de diciembre, que anualmente está impulsado en particular por los bienes de capital, aumentó casi 10 puntos porcentuales, efecto probable también del plan de incentivos Transición 5.0, sabiendo que diciembre fue el último período útil para las entregas de bienes incentivados.
Sin embargo, hay que considerar el término de comparación, un diciembre de 2024 particularmente débil (-7,1% en tasa anual), impulsado a la baja, en particular por el sector del automóvil, que más bien se recupera en diciembre de 2025, ganando los vehículos de motor en general nueve puntos en términos de ingresos. Crecimiento anual que se extendió en diciembre a varios sectores, entre ellos otros medios de transporte (+28%), cuero (+16%), maquinaria (+7,7%), alimentación y textil-confección, aumentando estos últimos cuatro puntos. Algunas áreas permanecen en rojo, entre las que destaca la química, que pierde cuatro puntos.
En cualquier caso, en el mes de diciembre se observaron avances visibles en varias dimensiones, tanto en valores como en volúmenes, tanto en el mercado interno (+3%) como en el transfronterizo (+4,9%).
En conjunto en 2025, neto de efectos de calendario, la dinámica del volumen de negocios mejora ligeramente y registra una ganancia del 0,6% respecto al año anterior, frente al -4,3% registrado el año anterior. La situación es un poco mejor que la de la producción industrial, que cierra 2025 con una caída de dos décimas, ralentizándose por tercer año consecutivo, presionada en particular por los sectores de la moda y el automóvil.