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Destacar la importancia de los trastornos del sueño como el insomnio crónico, una patología aún subestimada, pero que tiene un importante impacto en la calidad de vida, la salud y costes sociales directos e indirectos. Éste es el objetivo del grupo de trabajo sobre insomnio y otros trastornos del sueño, dentro del Intergrupo parlamentario sobre neurociencia y enfermedad de Alzheimer, promovido por la diputada Annarita Patriarca y la senadora Béatrice Lorenzin, y presentado hoy en Roma.

El insomnio – informa una nota – es una patología muy extendida que afecta aproximadamente a 13,4 millones de italianos, especialmente mujeres (60 a 70% de los casos), con una mayor incidencia entre los 45 y 65 años, y que tiene graves repercusiones en la salud pública y en la economía nacional. De hecho, los costes estimados ascienden a unos 14.000 millones de euros al año, o el 0,74% del PIB, distribuidos entre costes directos, que se refieren a hospitalizaciones, visitas médicas, medicamentos y costes indirectos, incluidos el ausentismo y los accidentes de tráfico y domésticos. Quienes padecen insomnio crónico se quejan de una mala calidad y cantidad de sueño que afecta al menos a 3 noches por semana durante un período de tres meses consecutivos: los síntomas nocturnos, incluida la dificultad para conciliar el sueño o mantener un sueño prolongado, repercuten en el bienestar psicofísico durante el día, ya que generan fatiga, falta de concentración, irritabilidad. Estos naturalmente afectan la participación activa en el mundo del trabajo y constituyen un costo oculto para el bienestar colectivo. Además, es una patología que repercute en la salud física y mental de quien la padece, y que no afecta sólo a la noche y al sueño: de hecho, más del 60% de los pacientes italianos que padecen trastornos del sueño afirman haber experimentado un importante impacto negativo en su bienestar psicológico y el 43% de los pacientes refieren una alteración en su vida social.

“A la luz del impacto significativo que los trastornos crónicos del sueño tienen en la calidad de vida de los pacientes y en el sistema social, económico y de salud del país, es esencial que los representantes institucionales sean los primeros en reconocer el insomnio crónico como una patología en sí misma y que la agenda política reserve un espacio adecuado para la discusión”. Dijo la Honorable Annarita Patriarca, Secretaria de la Presidencia de la Cámara de Diputados y miembro de la Comisión XII – Cámara. “Estos pacientes tienen un cuadro clínico complejo, que requiere respuestas rápidas – añade – Es necesario implementar acciones concretas para la activación de vías de atención personalizadas y continuas, para una atención informada y multidisciplinaria, proporcionando un acceso más eficaz y adecuado a los tratamientos y el reconocimiento legal a nivel nacional y regional, para que la solicitud de asistencia sea aceptada y gestionada eficazmente”. (Video)

El nuevo Grupo de Trabajo sobre Insomnio y Otros Trastornos del Sueño “desempeña un papel central en el reconocimiento formal de esta patología – explica Patriarca – promoviendo políticas de prevención, reconocimiento y tratamiento temprano, para que se convierta en una prioridad de salud pública. En muchos países europeos, el insomnio es reconocido como una patología independiente cuyo tratamiento es reembolsado”.

El nuevo Grupo de Trabajo – detalla la nota – está trabajando concretamente – gracias a la importante contribución del comité científico – en la creación de un Documento de Política sobre el insomnio crónico para promover una mayor conciencia a nivel institucional sobre la patología y la importante carga que representa para la comunidad. El documento sentará una base sólida para hacer realidad esta prioridad a través de medidas preventivas y una atención eficaz al paciente y se presentará el 14 de abril en el Centro de Estudios Americanos durante un evento dedicado. El apoyo del comité científico es fundamental porque da solidez científica al pedido de que el insomnio crónico sea una prioridad en la agenda de salud del país y que se formule una propuesta legislativa al respecto.

“El tema del sueño afecta directamente a la calidad de nuestras políticas públicas”, subrayó la senadora Béatrice Lorenzin, miembro de la Comisión V del Senado. “No es sólo un problema de salud, sino un factor estratégico que afecta la eficiencia de los servicios, la estabilidad del sistema productivo y, sobre todo, la seguridad de las personas. Cuando hablamos de falta de sueño, hablamos de algo que contribuye a los accidentes de tráfico, a los errores laborales, a todos los costos sociales que nuestro país ciertamente no puede permitirse ignorar. “El síndrome de apnea del sueño y, finalmente, el insomnio crónico deben ser reconocidos, porque son patologías hoy tratables, con el potencial de eliminar las graves comorbilidades. a las que a menudo se asocian, enormes ahorros en asistencia sanitaria y beneficios inmediatos para la calidad de vida – concluye – se han dado pasos importantes, pero ha llegado el momento de dar reconocimiento legal a estas patologías”.

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