Su historial criminal es más que extenso. Con una veintena de condenas pendientes desde 1996, el Sr. L., de 52 años, parece culpable de actos de violencia, robo, daños al mobiliario urbano, rebelión, desacato… Por tanto, no sorprende verlo comparecer, este miércoles 25 de febrero, ante el tribunal de Pontoise (Val-d’Oise), por violencia armada y rebelión reiterada.