Como no es el último obstáculo del Inter en el camino hacia el Scudetto, pero sin duda es el que conlleva más riesgos. Valor del equipo, interés por la clasificación, ganas de borrar el 0-4 de la ida, la más dura de las cinco derrotas estacionales del equipo de Como. “En San Siro fuimos un poco ingenuos en determinadas situaciones, pero en aquel partido no se desperdició todo”, recuerda Fábregas, jugador del Inter ausente el verano pasado, a punto de hacer historia con el Como por una plaza en la Liga de Campeones y otra en la final de la Copa de Italia, para enfrentarse de nuevo al Inter el 21 de abril.
“El Inter es un equipo muy fuerte, no podemos pensar en ser fenomenales contra ellos. Tenemos que ser humildes y creer que podemos hacerlo”. Es posible pasar a una defensa de tres (ya utilizada desde el inicio contra el Milán), con Paz, Buturina y Diao en ataque y por tanto sin un verdadero delantero centro, probablemente porque el Inter sin Bisseck (lesionado) hará que Acerbi vuelva a jugar en el centro de la defensa y por eso Fábregas piensa quitarle un punto de referencia.
Pocas dudas sobre las elecciones de Chivu, para él una estela de reflexión y no de palabras, con el centrocampista de contención y Esposito en lugar de Lautaro para formar equipo con Thuram. Por lo tanto, Pio también tiene la oportunidad de recuperarse después del deslizamiento de Zenica, sumando a la eliminación el peso del penalti fallado, que ciertamente pesa sobre sus jóvenes hombros.
En los 7 partidos disputados sin capitán, el Inter marcó sólo 7 veces (y entre los atacantes, sólo Esposito marcó 2 goles), mientras que cuando el argentino entró al campo el promedio trepó por encima de los 2 goles y medio por partido. “Es hora de recuperar los atributos”: el mensaje social del capitán, pero ese no es el problema, porque en los partidos que el Inter perdió (el derbi) o no ganó (Atalanta y Fiorentina), ciertamente no faltaron ganas, sino fuerza y claridad.
El Inter jugará esta noche sabiendo el resultado en Nápoles: un éxito de Conte en Parma (sería el sexto consecutivo para los vigentes campeones) podría aumentar la presión sobre los nerazzurri que esperan, pero a falta de 7 días, los 7 puntos actuales
La ventaja debería permitir a Chivu gestionar la situación con calma, aunque con cautela. También porque los propios atacantes deben demostrar que hay un Inter más allá de Lautaro y que no es sólo una cuestión de atributos.