MILÁN (ITALPRESS) – Cinco goles, espectáculo, intensidad, pero también mucha polémica. En San Siro, el derbi italiano entre Inter y Juve termina 3-2 y propulsa a los nerazzurri aún más arriba en el campeonato. Tras el gol en propia puerta de Cambiaso y los fichajes de Esposito y Locatelli, en el minuto noventa fue Zielinski quien le dio al Chivu su primera alegría en un choque directo. La Juve jugó con diez hombres a partir del minuto 42, tras la polémica expulsión de Kalulu (segunda tarjeta amarilla demasiado grave, pero el VAR no pudo intervenir): la actuación de los invitados fue, sin embargo, de gran nivel. Para bien o para mal, Cambiaso fue protagonista de los dos goles del primer tiempo. En el minuto 17, tras un disparo inofensivo de Luis Henrique, un desvío del defensa italiano hizo girar a Gregorio, que se quedó atascado y no logró detener el balón con el pie derecho. Sin embargo, tras el gol en propia puerta que puso el 1-0 en el marcador, Cambiaso tuvo una gran reacción y empató en el minuto 26, anticipándose a Luis Henrique de cara a la portería y castigando la estática de la defensa nerazzurri. En el medio, los intentos de McKennie y Conceicao demuestran la buena reacción de los invitados ante la desventaja. El Inter también ataca y crea las condiciones para adelantar. En el minuto 35, Bremer detuvo un pase de Zielinski en la línea de gol: siete minutos más tarde, Bastoni estrelló el balón tras un saque de esquina. Sin embargo, al final de la fracción, aquí está el episodio que pretende provocar la discusión. En el minuto 42, Kalulu derriba a Bastoni para intentar recuperar el balón: La Penna extrae la doble amarilla, pero el toque del francés sobre el defensor contrario no está. Según el protocolo, el VAR no puede corregir la decisión del denunciante romano.
A pesar de ser inferior numéricamente, a principios de la segunda parte la Juve tuvo una sensacional oportunidad de ponerse por delante. Cambiaso se desplaza al medio campo con el balón en los pies y dispara hacia la portería, encontrando una rápida respuesta de Sommer: en el rebote, el balón llega a McKennie quien, a quemarropa, inexplicablemente decide no rematar. El Inter retoma las riendas de las operaciones y asedia a los bianconeri. En el minuto 66, Di Gregorio se redimió desviando un potente disparo de Calhanoglu desde la escuadra. Al mismo tiempo, Chivu cambia al tridente, insertando a Esposito. Esta decisión se acertó en el minuto 76, cuando el talento italiano puso el 2-1 con un cabezazo tras una asistencia de Dimarco. Parece hecho para los nerazzurri, pero al final todo pasa. El gol de Locatelli en el minuto 83 complica los planes del conjunto milanés. Sin embargo, en el minuto 90, Zielinski se encargó de complacer al público local al poner el 3-2, con un disparo desde la frontal que pasó por debajo de las piernas de Locatelli. Para el Inter, la tan esperada victoria llega en un choque directo, lo que significa un +8 temporal sobre el segundo clasificado, el Milán.
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(ITALPRENSA).