Nuevo estudio
¿Pueden las células inmunitarias del ojo proteger contra el glaucoma?
9 de marzo de 2026 – 16:06Tiempo de lectura: 2 minutos
Las células inmunes del ojo pueden funcionar como un “equipo de limpieza”. Regulan la presión intraocular y podrían permitir nuevos tratamientos para el glaucoma. Lo que muestra el estudio.
En el llamado glaucoma, el aumento de la presión en el ojo puede provocar daños duraderos en el nervio óptico. La presión generalmente ocurre cuando el humor acuoso que llena el espacio entre el cristalino y la córnea no drena adecuadamente hacia el ojo. Sin un tratamiento temprano, existe el riesgo de pérdida del campo visual e incluso ceguera. En Alemania, el glaucoma es la segunda razón más común por la que las personas reciben prestaciones para ciegos.
Un estudio publicado recientemente en la revista “Immunity” muestra ahora que algunas células del sistema de defensa del cuerpo parecen desempeñar un papel importante en el mantenimiento de la presión intraocular estable. Esto podría permitir nuevas formas de tratamiento en el futuro.
En el ojo se forma constantemente humor acuoso que luego es drenado a través de un fino sistema de drenaje, la llamada red trabecular. Si este drenaje no funciona correctamente, se acumula líquido y aumenta la presión en el ojo.
Investigadores estadounidenses han descubierto ahora que los fagocitos específicos de cada tejido, los llamados macrófagos residentes, ayudan en este proceso. Están situados directamente en el tejido del sistema de drenaje y aparentemente actúan como equipo de limpieza. “Hasta ahora no sabíamos qué papel desempeñan estas células en el control de la presión intraocular”, dice la líder del estudio Katy Liu de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke.
Para el estudio, los investigadores marcaron macrófagos con tintes fluorescentes en experimentos con ratones y los observaron. Si extraían las células, el drenaje se bloqueaba: se acumulaba líquido y la presión intraocular aumentaba significativamente.
“Nuestros resultados muestran que estas células inmunes forman una especie de equipo de limpieza que mantiene el drenaje abierto”, explica Liu. Por tanto, el mal funcionamiento o la pérdida de estos macrófagos podría contribuir directamente al desarrollo del glaucoma.
Hasta la fecha, la mayoría de los medicamentos para el glaucoma tienen como objetivo reducir la presión intraocular. Por ejemplo, reduciendo la producción de líquidos o mejorando el drenaje. No luchan contra la verdadera causa de la enfermedad.
Los resultados del estudio abren nuevos enfoques terapéuticos: en lugar de limitarse a combatir los síntomas, es decir, el aumento de la presión arterial, futuras terapias podrían apuntar a las células inmunitarias y así abordar la causa.
Sin embargo, todavía pasará algún tiempo antes de que dichos tratamientos sean posibles. A continuación, los investigadores quieren detectar macrófagos residentes en el ojo humano. Si se confirma el mecanismo, a largo plazo podría conducir a formas de terapia completamente nuevas para el glaucoma y ayudar a prevenir la pérdida de visión.