“Con 36 días de lluvia y nueve tormentas, en total, ¡vamos bien! », pone en perspectiva Lionel Quillet, presidente de la Comunidad de Municipios (CdC) de la Isla de Ré (Charente Marítimo). Este frágil territorio ha tenido que soportar condiciones climáticas adversas este invierno, en particular la sucesión de tormentas como Nils o Pedro, que han obligado a la comunidad a realizar obras de emergencia desde mediados de febrero. El cordón dunar se ha debilitado en en particular en tres sectores, en los municipios de La Couarde-sur-Mer y Saint-Clément-des-Baleines.
Se ha observado un deterioro importante en la estación de botes salvavidas, un lugar histórico de Saint-Clément-des-Baleines construido en 1869 para albergar a los numerosos náufragos de la época. Sin embargo, en el interior de la bodega de este lugar se ha formado una enorme cavidad que amenaza con colapsar. Los días 17 y 18 de febrero se vertieron allí 35 metros cúbicos de hormigón, así como 14 metros cúbicos al pie de la estructura. La operación, financiada a partes iguales por el Ayuntamiento y la Comunidad de Municipios, costó 20.084 euros.
Una solución temporal
En Saint-Clément-des-Baleines, las rocas de la presa de la Pirámide también fueron desestabilizadas. Para los días 2 y 3 de marzo está prevista una intervención con excavadora (la obra costó 3.477 euros). En La Couarde-sur-Mer, la playa de Peu-Ragot ha sido erosionada por la erosión. Los días 23 y 24 de febrero se sacó de la costa una carretilla con 3.200 metros cúbicos de arena con un coste de 56.649 euros. “Si no hubiéramos hecho nada, el riesgo era que la cima de la duna se cayera”, subraya Lionel Quillet.
Estas intervenciones de emergencia representan sólo una solución temporal a la espera de la aplicación concreta de un amplio “plan de erosión” elaborado por la Comunidad de Municipios y sujeto a la validación del Estado. “Somos la primera comunidad en Francia que presenta un plan completo de erosión para todo su territorio (…) El GIP, Grupo de Interés Público, ha validado este proyecto y esperamos iniciar las cien intervenciones previstas en abril”, explica el presidente. La gobernanza y la financiación, estimadas en 15 millones de euros, se basarán en la comunidad, afirma.