La segunda parte del documental trata sobre la guerra secreta entre Israel e Irán y el riesgo de una escalada. Esto se debe a la violencia armada selectiva y los ataques diplomáticos en la zona de tensión entre Jerusalén, Teherán y Washington.
En foco: el Mossad y la Guardia Revolucionaria Iraní
La segunda parte de la documentación del periodista estadounidense James Jacoby se centra en las actividades de los servicios secretos israelíes Mossad y de la Guardia Revolucionaria iraní. Su repertorio incluye ataques a instalaciones nucleares, el asesinato de científicos de alto rango, la destrucción selectiva de infraestructuras estratégicas y ataques digitales a sistemas críticos.
A menudo disfrutan de la participación internacional o del apoyo silencioso de sus aliados. Estados Unidos juega un papel especial. Sin embargo, el aliado más importante de Israel tiene su propia agenda estratégica. La relación entre los dos países varía según el gobierno de Estados Unidos. Si bien algunos presidentes estadounidenses apoyan la postura dura de Israel sobre Irán, otros –como Barack Obama– están tratando de desactivar el conflicto a través de la diplomacia, como ocurrió con el acuerdo nuclear de 2015.
Un conflicto de dimensiones globales
La película muestra las estrategias de una guerra secreta: negociaciones internacionales, amenazas de retirada y desinformación selectiva y, por último, pero no menos importante, medios militares.
En conversaciones con historiadores y representantes de los círculos políticos, diplomáticos y de seguridad, queda claro: la guerra en la sombra entre Israel e Irán ha sido durante mucho tiempo un conflicto con una dimensión global. Afecta al frágil equilibrio geopolítico. ¿Habrá un acuerdo entre Israel e Irán? ¿Y cómo afecta la posición actual de Estados Unidos al futuro en Medio Oriente?