Justo antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, una zona anfitriona en los Alpes italianos cobra importancia por una razón diferente: en el Parque Nacional Stelvio, los investigadores han descubierto una colección excepcionalmente grande de huellas de dinosaurios. Las huellas, que tienen más de 200 millones de años y revelan dedos y garras, se extienden por cientos de metros. Los hallazgos se encuentran entre las huellas de dinosaurios más extensas “de toda Europa, incluso del mundo”, afirmó el martes en una rueda de prensa el presidente de la región de Lombardía, Attilio Fontana.
Las huellas tienen más de 200 millones de años y fueron descubiertas en el Parque Nacional Stelvio, situado entre las ciudades de Bormio y Livigno, donde se celebrarán parte de los Juegos de Invierno en febrero. La colección de huellas proporciona información sobre el comportamiento de los dinosaurios, como qué animales caminaban juntos y dónde se encontraban, dijo Fontana.
“Inmenso patrimonio científico”
El fotógrafo de naturaleza Elio Della Ferrera descubrió sus primeros rastros en septiembre en una ladera rocosa casi vertical. Algunos tenían hasta 40 centímetros de diámetro. Della Ferrera llamó al paleontólogo Cristiano Dal Sasso del Museo de Historia Natural de Milán, quien reunió a un equipo de expertos italianos para examinar las huellas. “Se trata de un inmenso patrimonio científico”, afirmó Dal Sasso en un comunicado.
Las huellas paralelas son “una prueba clara de que los rebaños se movían sincrónicamente”, subrayó Dal Sasso. Pero también hay pruebas de “comportamientos más complejos”, como animales que se reúnen en círculos, “probablemente para defenderse”, añadió.
La mayoría de las huellas cubiertas actualmente por la nieve son alargadas y proceden de bípedos. Por tanto, las huellas mejor conservadas tienen al menos cuatro dedos. Según los expertos, esto sugiere que procedían de los prosaurópodos, dinosaurios herbívoros de cuello largo y cabeza pequeña. Los prosaurópodos tenían garras afiladas y los adultos podían crecer hasta diez metros de largo.
El hecho de que las huellas estén situadas en una pendiente casi vertical se explica por la evolución del paisaje y la formación de la cadena alpina. Cuando los dinosaurios vagaban por la zona, ésta consistía en marismas que se extendían a lo largo de cientos de kilómetros y el clima era tropical.