En la inteligencia artificial (IA) están los gurús, que predican en su soberbio aislamiento, y los padrinos: Jensen Huang, de 63 años, es el primero de ellos, que reina sobre un imperio, el de la tecnología global. Para comprender el poder del fundador de Nvidia, la mayor capitalización del mundo, bastaba con asistir a las reuniones organizadas por la compañía la semana del 16 de marzo en San José, al sur de la bahía de San Francisco. En el centro de conferencias cientos de empresas exponen sus productos, decenas de start-ups muestran con orgullo que han sido financiadas por Nvidia, la empresa que suministra los chips esenciales para la inteligencia artificial.
Jensen Huang repitió su espectáculo, solo sobre el escenario, con su siempre presente chaqueta negra, durante más de dos horas el lunes ante miles de técnicos apasionados que acudieron a beber de sus palabras, y lo volvió a hacer al día siguiente ante la prensa. Todo lo que toca Nvidia se convierte en oro, o al menos está ungido con la unción de la IA, mientras que aquellos que no parecen perderse la revolución que se avecina.
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