Nada probado para Juan Elkann, en el proceso judicial relativo a la residencia de la abuela, Marella Caracciolo. El número 1 de Stellantis había pedido ser tutelado por los padres salesianos durante diez meses, pero el juez de instrucción de Turín rechazó la petición. Ya ha pagado 183 millones de euros a Hacienda y contó con el dictamen favorable del Ministerio Fiscal para su ingreso en el instituto judicial que, una vez finalizado el procedimiento, permite la extinción del delito y, por tanto, de antecedentes penales impecables. De hecho, la decisión del juez de instrucción podría resultar ventajosa para Elkann. El riesgo se vuelve más concreto prescripcióndado que la estafa vence en el verano de 2027.
En efecto, los documentos de la investigación deberán ser devueltos a la fiscalía de Turín, que deberá notificar un nuevo 415 bis, es decir, una notificación de conclusión de la investigación. A esto se suman posibles nuevos pedidos de imputación: la programación de la audiencia preliminar en esta etapa podría posponerse hasta agosto o septiembre, cuando el delito de estafa ya estaría prescrito. La misma situación afecta al contable Gianluca Ferrero: el juez de instrucción rechazó en enero su propuesta de declaración de culpabilidad.
“Para nosotros nada cambia. Además, dada la fragmentación del marco procesal, habíamos perdido todo interés en esta solicitud. Hoy los documentos han sido devueltos a la fiscalía.
Si los fiscales deciden seguir adelante, demostraremos que John Elkann no hizo nada”, dijeron los abogados del empresario Paolo Siniscalchi y Federico Cecconi. A una pregunta sobre una posible prescripción de los episodios en disputa, los dos abogados penalistas respondieron: “No hacemos cálculos.Nos defendemos basándose en el fondo de las acusaciones”.