Por primera vez desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990, la derecha radical podría regresar al poder en Chile. Según los resultados oficiales, pero todavía parciales, de la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el domingo 16 de noviembre, la comunista Jeannette Jara, candidata de la coalición de centro izquierda en el poder, obtuvo el 26,71% de los votos.
Está ligeramente por delante de su rival de extrema derecha José Antonio Kast, que por su parte obtuvo el 24,12% de los votos al final de una campaña centrada en el crimen organizado y las promesas de expulsión de inmigrantes indocumentados. La extrema derecha también estuvo representada por Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario, a menudo presentado como la versión chilena del presidente argentino Javier Milei, que obtuvo el 13,93% de los votos.
Entre los dos se encuentra el economista iconoclasta Franco Parisi, que sorprende al quedar tercero (19,42%), mientras que la candidata tradicional de derecha Evelyn Matthei obtiene sólo el 12,7% de los votos.
Hijo de un ex soldado que sirvió en el ejército de Hitler y emigró a Chile después de la Segunda Guerra Mundial, Kast busca la presidencia por tercera vez. Padre de nueve hijos, el hombre de 59 años fue golpeado en 2021 por Gabriel Boric, el actual presidente al que la Constitución prohíbe presentarse a un segundo mandato consecutivo. Boric fue elegido con la promesa de profundas reformas sociales y una nueva Constitución que reemplazaría la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Pero después de dos intentos fallidos de reforma constitucional, la explosión de la delincuencia, a menudo atribuida a la llegada de bandas extranjeras, ha relegado estas aspiraciones a un segundo plano.
Kast puso el foco de su intervención en los 337.000 extranjeros ilegales presentes en el país, en su mayoría venezolanos, aprovechando un clima de preocupación vinculado a la llegada de grupos criminales extranjeros, como el “Tren de Aragua”, involucrados en secuestros y extorsiones.
Como respuesta, Donald Trump promete expulsiones masivas, la construcción de un muro fronterizo, un aumento del poder de fuego de la policía y el despliegue del ejército en zonas críticas.
Presionada por los dos candidatos de la derecha radical, la propia Jeannette Jara se sumó al debate sobre seguridad. De 51 años y militante del Partido Comunista desde la adolescencia, la ex ministra de Trabajo le aseguró que no “sin problemas de seguridad”. Defiende fortalecer el control migratorio, al mismo tiempo que hace promesas a los chilenos “la certeza de poder llegar a fin de mes”, en un contexto de aumento del coste de la vida.
La votación se considera un indicador clave para la izquierda sudamericana, recientemente derrotada en Argentina y Bolivia, y que enfrenta fechas límite electorales decisivas en Colombia y Brasil en 2026.