Como si nada hubiera pasado, Kristi Noem subió al podio de la Major Cities Conference el jueves 5 de marzo en Nashville, Tennessee. Respondió a las preguntas de los presentes hablando de inmigración, tráfico de drogas y cooperación entre servicios. El secretario de Seguridad Nacional acababa de ser despedido, media hora antes, por Donald Trump, con un simple mensaje en su red Truth Social.
El presidente no la criticó públicamente, pero rápidamente pasó página, enmascarando así su irritación con el exgobernador de Dakota del Sur. Donald Trump se sintió así “bien servido” la administración, obteniendo “resultados espectaculares (¡especialmente en la frontera!)”en referencia al completo agotamiento de los flujos de refugiados procedentes de México.
Este cambio llega en el peor momento, cuando la guerra en Irán reaviva las preocupaciones sobre una amenaza terrorista interna para Estados Unidos. Además, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se encuentra actualmente en dificultades debido al cierre (congelación de los fondos federales) impuesto por los demócratas, ante la negativa de la Casa Blanca a revisar drásticamente la estrategia policial en el seguimiento de los inmigrantes.
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