La batalla de torres entre Inwit y sus principales usuarios marca una nueva etapa. Después de Fastweb+Vodafone, ahora le toca a Tim decir adiós a las torres Inwit. El Consejo de Administración del grupo liderado por Pietro Labriola decidió hoy enviar a Infrastrutture Wireless Italiane (Inwit) la cancelación del Acuerdo Marco de Servicios (MSA, es decir, Acuerdos Marco Corporativos) existente, con efecto a partir del vencimiento contractual de agosto de 2030, tras la cláusula de cambio de control ejercida en 2022.
Un enfoque que el principal operador italiano de infraestructuras de telecomunicaciones califica de “ineficaz y sólo instrumental para ejercer una presión indebida sobre Inwit, con el objetivo de renegociar los términos económicos del MSA”. Para Tim, la decisión se inscribe en el “camino de optimización de la estructura de costes de infraestructura emprendido por la empresa”, en consonancia con las iniciativas “recientemente anunciadas al mercado, y forma parte de las opciones operativas e industriales ordinarias de Tim en el marco de la gestión de su perímetro de infraestructura y de sus relaciones comerciales”.
De hecho, en las últimas semanas Tim y Fastweb+Vodafone firmaron un acuerdo no vinculante para la construcción y gestión de nuevas torres de telefonía móvil en Italia, con la perspectiva de crear hasta 6.000 nuevos emplazamientos. La iniciativa, que también pretende acelerar el desarrollo del 5G, se implementará inicialmente a través de una joint venture participada a partes iguales por Tim y Fastweb+Vodafone, con el objetivo de evaluar posteriormente la entrada de terceros inversores en la estructura de la empresa con el fin de optimizar su estructura financiera. Tras el acuerdo, el primer paso lo dio Fastweb+Vodafone, que transmitió la cancelación del MSA a Inwit. Ahora depende de Tim quien comenzará las negociaciones para acordar con Inwit un “plan de migración plurianual que garantice la continuidad operativa después de la expiración del contrato de conformidad con las obligaciones contractuales mutuas establecidas por la MSA”.
Es una despedida dolorosa porque “juntas, las dos principales MSA representan alrededor del 80% del volumen de negocios de Inwit, mientras que la cuota de Fastweb+Vodafone se estima en alrededor del 40%”, explican varios analistas. No es casualidad que para Inwit el envío de la rescisión por parte de Tim esté en “contraste frontal con el texto y la lógica del MSA que prevé, en caso de cambio de control, cada parte tiene el derecho de renovar automáticamente el contrato por un período de 8 años, renovable por 8 años adicionales (para un total de 16 años), sin que la parte a la que se le ha comunicado el ejercicio de la opción pueda notificarlo”.
Ahora estamos a la espera de la intervención del fondo de capital privado Ardian, accionista de Inwit con aproximadamente el 32% del capital a través del vehículo Daphné. Este último compró acciones de Inwit a Tim en tres transacciones entre 2020 y 2024, por un importe de 2.900 millones de euros. Por su parte, Tim sigue disponible para evaluar con Inwit una “revisión global de las condiciones económicas y de servicios del acuerdo” en interés de todas las “partes interesadas y con vistas a continuar el desarrollo de inversiones estratégicas en las infraestructuras del país”. Inwit, por su parte, confirma “su deseo de evaluar intervenciones de mejora en relación con la estructura actual del contrato, en continuidad con las disposiciones originales del MSA, buscando con una lógica industrial rigurosa soluciones que garanticen eficiencia y beneficios compartidos para todas las partes interesadas”.
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