El tribunal acusó a la empresa de pagar varios millones de euros a grupos yihadistas, incluido el Estado Islámico, para permitir el funcionamiento de una fábrica en plena guerra civil.
Publicado
Actualizado
Tiempo de lectura: 1 minuto
El fabricante de cemento francés Lafarge y ocho exfuncionarios fueron declarados culpables de financiación del terrorismo en 2013 y 2014 por un tribunal de París el lunes 13 de abril. Por tanto, la Justicia estima que la empresa pagó a grupos yihadistas para permitir el funcionamiento de una fábrica en plena guerra en Siria.
En detalle, el ex director de la filial siria del grupo (hasta julio de 2014), Bruno Pescheux, fue condenado a cinco años de prisión y una multa de 225 mil euros. Christian Herrault, ex director general adjunto de Lafarge, es condenado a cinco años de prisión con acusación inmediata y al pago de una multa de 225.000 euros. Bruno Lafont, ex director general de Lafarge, es condenado a seis años de prisión con orden de ejecución inmediata y una multa de 225.000 euros.
La empresa, absorbida por la suiza Holcim, realizó pagos por valor de casi 5,6 millones de euros a tres organizaciones yihadistas, entre ellas el Estado Islámico, dictaminó en su sentencia el tribunal penal, subrayando que esto les permitió “preparar ataques terroristas”en particular los de enero de 2015 en Francia.
“Este método de financiación de organizaciones terroristas (…) era esencial ya que participaba en el control de la organización terrorista sobre los recursos naturales de Siria, permitiéndole financiar actos terroristas en la zona y planeados en el extranjero, particularmente en Europa”subrayó la presidenta del Tribunal, Isabelle Prévost-Desprez.