A las cinco de la mañana del viernes, el ruido de las bombas despertó a los habitantes de Teherán. Los aviones de combate israelíes volaron a baja altura para atacar la capital iraní. Impresionantes columnas de humo negro cubrían el cielo. Los sorprendidos testigos filmaron este paisaje apocalíptico. Con la interrupción de Internet, ni siquiera saben a qué se dirigen. La víspera, Israel había anunciado una “nueva fase” en el conflicto contra Irán. Esta serie de huelgas “a gran escala” es un ejemplo.
A primera hora de la mañana la calma volvió a la capital. Por lo general, Teherán sufre dolorosos atascos de tráfico. En los últimos días, varios puestos de control han ralentizado el tráfico. A lo largo de las carreteras principales, hombres armados vestidos de civil o con monos controlan aleatoriamente los coches.