El 26 de marzo Christie’s subastó la colección en París. Marcel Niesun marchante de Amberes que, a partir de los años 1970, empezó a comprar obras africanas y oceánicas, buscando, como él mismo declaró, “esculturas de una calidad excepcional y dotadas de una fuerza expresiva capaz de suscitar una reacción visceral”.
En esta ocasión se vendieron 36 de 47 objetos con un porcentaje de ventas del 77%, pero teniendo en cuenta que la facturación global de la venta fue de 2.913.380 euros el porcentaje de ventas sobre la estimación mínima de las obras ofertadas alcanzó el 155%. Por tanto, está claro que la búsqueda de la belleza de Nies se vio recompensada, aunque parece claro que los resultados de la venta se vieron significativamente afectados por las guerras en curso, que no permitieron a coleccionistas rusos y árabes muy ricos viajar a París para ver en persona las obras en oferta.
Los resultados
El lote estrella de la subasta es la figura de un Relicario de Fang (Gabón), que a partir de un “presupuesto bajo pedido” llegó a 736.600 euros, colocándolo aproximadamente en el promedio de los resultados de estas tipologías, incluso si partimos de la hipótesis de que probablemente había sido realizado en el mismo taller del que procedía una obra similar conservada en el Museo de Arte de Saint Louis. En segundo lugar viene un polea para cuadro Guro (Costa de Marfil)que, aunque se estimó entre 40.000 y 60.000 euros, se vendió por 304.800 euros, cifra que supone el nuevo récord mundial de este tipo. Esta hazaña se debe sin duda al hecho de que el descubrimiento fue atribuido con razón a Maestro de Bouaflécreador de otra polea con una cabeza ligeramente diferente que en 2018 en otra subasta parisina se vendió por 91.812 euros de una estimación de 20 a 30 mil euros. seguimos par de estatuas de bulul Ifugao (Filipinas) que, alcanzando los 279.400 euros con una estimación de 40.000 – 60.000 euros, se sitúa entre los hallazgos étnicos más populares del archipiélago.
Además, gracias a la atención de Nies a la atribución de “otros” hallazgos de arte, también se presentaron en subasta las obras de otros tres artistas reconocidos, todos ellos pertenecientes a grupos étnicos ubicados en lo que hoy es Costa de Marfil: los Maestro de Gonaté, quien hizo uno Bété Guro Mascarilla vendido por 241.300 euros (estimación 200 – 300 mil euros), el Maestro de Ascherquien creó un Estatua de Baulé vendido por 27.940 euros (estimación 20 – 30 mil euros), el Maestro de los Yasoua quien creó la máscara se vendió por 19.050 euros (estimación entre 15 y 25 mil euros). Por último, cabe recordar que al autor de la polea del telar se le atribuye una estatua de Guro que quedó sin vender y se estimó entre 25 y 35 mil euros.
Por lo tanto, parece claro que, por un lado, todo el mercado ya no está interesado en los maestros y que, por otro lado, las atribuciones deben poder tener en cuenta la jerarquía y la calidad de las obras.