Bruselas permitirá a los fabricantes ofrecer “otros tipos de tecnologías después de 2035” por una parte limitada de sus ventas, explicó el martes el comisario europeo Stéphane Séjourné.
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El martes 16 de diciembre, la Comisión Europea propuso revocar una de sus medidas climáticas más emblemáticas: la prohibición de la venta de coches nuevos con motores de combustión interna o híbridos a partir de 2035.
La Unión Europea no renuncia a sus ambiciones climáticas relajando su objetivo del 100 % de electricidad en 2035, pero está adoptando una “pragmático” Ante las dificultades que afronta la industria del automóvil, defendió el martes el Comisario europeo Stéphane Séjourné, Vicepresidente Ejecutivo de Prosperidad y Estrategia Industrial. “El objetivo sigue siendo el mismo, las flexibilidades son en realidad realidades pragmáticas teniendo en cuenta el apoyo de los consumidores, la dificultad de los productores para ofrecer 100% electricidad en el mercado de aquí a 2035”dijo en una entrevista con la AFP.
En lugar de ser 100% eléctricos, Bruselas permitirá a los fabricantes ofrecer “Otros tipos de tecnologías después de 2035” por una parte limitada de sus ventas, explicó el concejal. “A partir de 2035, los fabricantes de automóviles deberán cumplir el objetivo de reducir las emisiones de escape en un 90%. precisa la Comisión Europea en un comunicado de prensa. “ELEl 10% restante debe compensarse con el uso de acero con bajo contenido de carbono producido en la Unión Europea, o con combustibles electrónicos y biocombustibles”.
Desde hace meses, los productores del Viejo Continente piden “flexibilidad”, aunque se vean afectados por un continuo estancamiento de las ventas. Sus rivales chinos, en cambio, ven aumentar sus cuotas de mercado, con sus modelos eléctricos a precios atractivos.
La prohibición de la venta de coches con motor de combustión a partir de 2035 fue una medida emblemática del gran “Pacto Verde Europeo”, para ayudar a la UE a cumplir su compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.
Europa, enfrentada a la competencia de China y a las tensiones comerciales con Estados Unidos, ya ha pospuesto o reducido varias medidas ambientales en los últimos meses, en un supuesto giro proempresarial.