8ec362f_ftp-import-images-1-jfasahtzwaqk-2025-11-05t140015z-90156335-rc2vogatufki-rtrmadp-3-eu-budge.avif

Evita la crisis y tranquilízate. El lunes 10 de noviembre, tras un fin de semana de laboriosas negociaciones, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso, durante una reunión con el Consejo y el Parlamento Europeo, hacer un gesto hacia este último en las negociaciones en curso sobre el futuro marco presupuestario de la UE (2028-2034).

Desde la presentación en julio de este proyecto de casi 2 billones de euros, no han faltado las críticas: la nueva organización presupuestaria imaginada por el ejecutivo europeo pondría en peligro tanto la política agrícola común (PAC) como los fondos de cohesión, para consternación de los agricultores y de las regiones, y dejaría demasiado atrás a los parlamentarios europeos. Deseosa de flexibilizar al máximo el futuro presupuesto para poder responder más rápidamente a las emergencias vinculadas a las múltiples crisis que afronta la Unión Europea (UE), la Comisión ha propuesto reunir en un mismo fondo la mayor parte de la PAC y la política regional, la pesca y la gestión de fronteras, pero también el reembolso del plan de recuperación europeo post-Covid-19.

Te queda el 77,91% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.

About The Author