El Tribunal de Casación aceptó las cuatro solicitudes presentadas por parlamentarios de la mayoría y de la oposición para organizar el referéndum sobre la reforma de la justicia, que introduciría, entre otras cosas, la separación de las carreras de los magistrados. Por tanto, el referéndum se celebrará y, teniendo en cuenta los plazos máximos previstos por la ley para los próximos pasos, deberá realizarse antes de finales de marzo de 2026. El Tribunal también aprobó la pregunta del referéndum, es decir la pregunta que aparecerá en la papeleta, que quedará como sigue:
“¿Aprobar el texto de la ley constitucional relativa al “Reglamento relativo al sistema judicial y a la creación del Tribunal Disciplinario” aprobado por el Parlamento y publicado en el Diario Oficial nº 253 del 30 de octubre de 2025?”
El control por parte del Tribunal Supremo, que debía comprobar si las solicitudes cumplían los requisitos legales, era un paso necesario para convocar el referéndum. El Consejo de Ministros deberá ahora solicitar oficialmente al Presidente de la República su convocatoria. El de la justicia será un referéndum de confirmación: sirve para confirmar una ley constitucional (es decir, que modifica la Constitución) ya aprobada por el Parlamento con dos votos por cada cámara, pero con una mayoría inferior a dos tercios de los escaños durante cuatro votaciones consecutivas.