tony-bernard-fabrice-bonnifet-eric-duverger-amandine-hersant-christophe-sempels-et-sandra-wielfaert.avif

Por Tony Bernard, Fabrice Bonnifet, Eric Duverger, Amandine Hersant, Christophe Sempels y Sandra Wielfaert

Nuestro modelo económico está perdiendo impulso. Ya se han cruzado seis de los nueve límites planetarios. El cambio climático está en marcha y seguirá teniendo un impacto duradero en nuestros territorios durante las próximas décadas. Nuestras sociedades están cada vez más fragmentadas y marcadas por la desconfianza y la inestabilidad política.

Frente a estos shocks sistémicos, la economía debe dejar de ser un factor agravante y convertirse en un motor de resiliencia. Las transiciones que cuentan con poco apoyo o demasiado desconectadas de las realidades sociales han mostrado sus límites, como lo pusieron de relieve la crisis de los chalecos amarillos en 2018 o la crisis de los agricultores en 2024. Reconstruir la economía del mañana requiere un cambio de paradigma que nos permita diseñar una transición justa, sostenible y deseable, impulsada por la movilización de historias y dinámicas locales, sin atribuir el costo solo a los más modestos.