La Agencia Espacial Europea (ESA) se prepara para cambiar de escala. En 2026, la institución planea lanzar “hasta 65” satélites y misiones, un nivel sin precedentes después del récord anterior de 46 lanzamientos registrado el año pasado. El anuncio lo hizo el jueves en París el director general de la ESA, Josef Aschbacher, durante una rueda de prensa en la que destacó la aceleración del programa espacial europeo en un contexto de fuerte competencia internacional.
Para respaldar este aumento de energía, la ESA tiene un presupuesto de 8.260 millones de euros este año. Una asignación importante, principalmente orientada a la observación de la Tierra, que captará alrededor del 30% de los créditos, es decir, 2.400 millones de euros. Estas inversiones deberían permitir, en particular, el lanzamiento de 48 nuevos satélites, esenciales para la vigilancia del clima, la gestión de los recursos naturales y las aplicaciones económicas vinculadas a los datos espaciales.
Las otras grandes partidas presupuestarias confirman las prioridades industriales y tecnológicas de la agencia: más de 1.200 millones de euros se destinarán a la navegación, 996 millones a las comunicaciones y 818 millones a programas de exploración humana y robótica.
15 misiones en marcha y 12 en preparación
En cuanto a los lanzadores, la ESA muestra una confianza renovada después de varios años de transición. “Estamos en camino de acelerar aún más los lanzamientos de Ariane 6 y Vega-C” Y “Alcanzar la tasa objetivo en los próximos años”dio la bienvenida a Josef Aschbacher. Una señal positiva para la industria europea de lanzadores, estratégica para la autonomía de acceso al espacio y el atractivo industrial del continente.
En el ámbito de la exploración y la ciencia espacial, la agencia gestiona actualmente una cartera de 15 misiones en curso y 12 en preparación. Entre los aspectos más destacados del año se encuentra el próximo vuelo de la astronauta francesa Sophie Adenot a la Estación Espacial Internacional (ISS), cuya ventana de lanzamiento se abrirá el 15 de febrero. “Le deseo mucho éxito, que realice muchos experimentos y que regrese con nuevas inspiraciones para compartir con el mundo”declaró el director general, recordándolo “El objetivo principal de nuestros astronautas a bordo de la estación espacial es realmente hacer avanzar la ciencia y la tecnología”.
Detección sistemática de asteroides cercanos a la Tierra
La ESA también participa en una importante cooperación internacional, empezando por el programa lunar Artemis. La agencia proporcionará el módulo de servicio ESM de la cápsula Orion para la misión Artemis II, que transportará a tres astronautas de la NASA y un astronauta canadiense alrededor de la Luna. “La fecha del vuelo obviamente está bajo control de la NASA, pero lo que se ha hecho público es que será entre el primer y segundo trimestre de este año”dijo Josef Aschbacher.
En el plano científico, varias misiones importantes marcarán el año. La misión Smile, desarrollada con China para estudiar las interacciones entre la magnetosfera terrestre y el viento solar, se lanzará entre el 8 de abril y el 7 de mayo. El telescopio FlyEye, dedicado a la detección sistemática de asteroides cercanos a la Tierra, será inaugurado en Sicilia en mayo. En noviembre la misión Hera se unirá a los asteroides Dimorphos y Didymos para analizar los efectos de un impacto voluntario llevado a cabo por la NASA para desviar su trayectoria, mientras que Bepi-Colombo llegará finalmente a Mercurio y se pondrá en órbita alrededor del planeta.
Con esta ambiciosa hoja de ruta, la ESA pretende consolidar su papel como actor clave en la economía espacial global, combinando spin-offs industriales, soberanía tecnológica y producción de datos de alto valor para los estados y empresas europeos.