No, en el asunto “Puerta Pandoro”, Chiara Ferragni no fue declarada inocente en cuanto al fondo. De hecho, a pesar de los numerosos titulares de periódicos y publicaciones en línea que se refieren erróneamente a “absolución”, la tan comentada sentencia no contiene una declaración de no culpabilidad, pero resulta en inadmisibilidad formal. En concreto, de hecho, el juez reclasificó la acusación de “fraude agravada” a “fraude simple”, delito por el que es necesaria la denuncia del perjudicado para proceder. Una denuncia que ya no existe: Codacons lo retiró tras la indemnización pagada por Ferragni tras el estallido del escándalo. En definitiva, la sentencia no certifica su inocencia en cuanto al fondo, pero confirma la imposibilidad de llevarla ante la justicia: una verdad judicial muy distinta de las simplificaciones relanzadas en los medios de comunicación en las últimas horas.
La historia tiene su origen en la comercialización del Balocco pandoro “Navidad rosa” en la Navidad de 2022 y de los huevos de Pascua “Apoyamos a los niños de las hadas” entre 2021 y 2022. Según la reconstrucción de la fiscalía, las campañas de promoción online y en las redes sociales habrían Implicaba engañosamente que una parte importante de los ingresos de cada compra se destinaba a iniciativas benéficas.. Una representación que habría engañado a los consumidores, generando una ventaja económica injustificada para las empresas implicadas, estimada por los investigadores en más de 2,2 millones de euros, además de beneficios en términos de imagen y notoriedad. El meollo de la cuestión procesal reside en la circunstancia agravante impugnada por la Fiscalía, la de “protección al consumidor deteriorada“, lo que habría hecho que el delito se castigara con un procesamiento automático, es decir, sin necesidad de denuncia de los perjudicados. Los magistrados argumentaron que la comunicación de las campañas, transmitida por el poder amplificador de los perfiles sociales personales del influencer, había explotado una supuesta vulnerabilidad de los usuarios en línea. El juez, por el contrario, no consideró que existiera esta circunstancia agravantereduciendo la acusación a “simple fraude”.
Fue entonces cuando se activó el mecanismo que provocó el despido: según el artículo 640 del código penal, por el delito de estafa simple se requiere denuncia. Sin embargo, Codacons, la asociación de consumidores que la había presentado, la retiró formalmente a finales de 2024 tras un acuerdo de compensación. Sin esta denuncia, el juicio ya no podría continuar. Un resultado técnicamente distinto del esperado por la defensa de Ferragni, que solicitó la absolución en cuanto al fondo, y del que sugirieron numerosas agencias y periódicos, queaño publicado sobre la cuestión de los títulos engañosos, por decir lo menos. Por nombrar sólo algunos: “Chiara Ferragni absuelta en Milán durante el juicio abreviado en los casos Pandoro Pink Christmas y Easter Eggs: “Se acabó una pesadilla”» (Manejar); “Pandoro y Uova-gate cierran, Chiara Ferragni absuelta de los cargos: “Desplazadas, se hace justicia”» (RaiNoticias); “Chiara Ferragni absuelta por Pandorogate: “Una vez pasada una pesadilla, vuelvo a mi vida”» (Acto); “Chiara Ferragni absuelta tras dos años de juicio en Pandoro Gate, los fans celebran» (Rtl.it).
Junto a Chiara Ferragni, también fueron absueltos por los mismos motivos su ex mano derecha Fabio Damato (la fiscalía pidió para él un año y ocho meses) y el presidente de Cerealitalia Francesco Cannillo (la fiscalía pidió un año para él). Hay que recordar que siempre es una sentencia de primera instancia. “Chiara es una ciudadana modelo. Si todos los ciudadanos se comportaran como ella sería una gran cosa, el respeto que ha dado a la autoridad judicial es un ejemplo para todos porque en este país hay justicia”, afirmaron Giuseppe Iannacone y Marcello Bana, abogados de Chiara Ferragni. “Tenía fe en la justicia y se hizo justicia.»declaró este último emocionado ante las cámaras. En realidad, como hemos visto, el escenario parece mucho más complejo de lo que nos gustaría creer.