4407dfe_ftp-1-ioamvdygtcfb-2026-02-28t144557z-1028200531-rc22vjavd6h9-rtrmadp-3-iran-crisis-britain.avif

Simples advertencias, casi de palabra, pero ninguna condena de la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán. Si temen la perspectiva de un cambio de régimen impuesto desde fuera por la fuerza, los principales aliados europeos de Estados Unidos y del Estado judío –Francia, Alemania y el Reino Unido– se mostraron muy cautos el sábado 28 de febrero, tras el lanzamiento de ataques contra funcionarios del régimen iraní y contra las instalaciones nucleares y balísticas del país, no sin denunciar firmemente la respuesta orquestada en la región por Teherán. Incluso antes de que se confirmara la muerte del líder supremo Ali Jamenei la noche del sábado al domingo.

En una declaración conjunta publicada el sábado por la tarde, el presidente francés Emmanuel Macron, el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro británico Keir Starmer reiteraron su “compromiso con la estabilidad regional y la protección de vidas civiles”sin ningún otro tipo de comentario o llamado a la moderación sobre la ofensiva lanzada el sábado por la mañana por Estados Unidos e Israel.

Te queda el 84,25% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.

Referencia

About The Author