Cuatro meses después, el panorama ha cambiado. Después de meses de calma, el espectro de una crisis del gas resurge en Europa. La amenaza ya no proviene de Ucrania, sino del Golfo. La razón: la guerra en Oriente Medio tiene repercusiones directas en los precios de la energía en el Viejo Continente.
De hecho, poco después del mediodía, la empresa pública de energía de Qatar, QatarEnergy, anunció que había detenido la producción de GNL, este gas licuado destinado a la exportación por barco, tras los ataques iraníes. Según el Ministerio de Defensa de Qatar, dos drones apuntaron a una central eléctrica y a un complejo de procesamiento de moléculas en tierra.
La reacción del mercado fue inmediata. Hacia las 12.55 horas, el contrato de futuros holandés TTF, índice de referencia del mercado europeo del gas, saltó más de un 48%, hasta los 47,32 euros por megavatio hora (MWh), el nivel más alto desde febrero de 2025. Un nivel ciertamente alejado de los máximos de 2022, cuando los precios habían superado los 300 euros al inicio de la guerra en Ucrania, pero que se mantiene. “significativo”subraya Phuc-Vinh Nguyen, director del Centro de Energía del Instituto Jacques Delors.