“¿Quieres convertirte en traductor? Pero ahora la inteligencia artificial puede hacerlo todo, ¿verdad?” Clarisse Beretta Ya no puede contar el número de veces que ha oído este tipo de declaraciones desde que se incorporó al Instituto Europeo de Profesiones de Traducción (IEMT, Universidad de Estrasburgo). La joven de 23 años se graduó en septiembre de 2025 con un máster en traducción técnica. Y con, por ahora, “entre 400 y 600 euros de facturación al mes” como traductor autónomo Especializada en los sectores de la informática, los videojuegos y el manga, le resulta difícil responder que su entrada en el mercado laboral es un río largo y tranquilo. “Soy joven y el sector está cambiando… es normal que sea necesario unos meses antes de tener ingresos suficientes para vivir”comenta, en una mezcla de preguntas y optimismo sobre el futuro.
Clarisse está acostumbrada a que en futuras encuestas la traducción aparezca entre las profesiones más amenazadas por la inteligencia artificial (IA). Casi cuatro años después de la llegada de ChatGPT, la profesión sigue teniendo dudas, como lo demuestra la versión 2026 de la ELIS (European Language Industry Survey) sobre las tendencias del mercado de la traducción. Sólo el 41% de los traductores independientes (que representan dos tercios de la profesión) cree que tiene un futuro financiero “sostenible” en el sector, frente al 64% en 2023. Una pérdida de confianza que afecta especialmente a los traductores con entre dos y cinco años de experiencia. El informe constata también la caída de actividad de muchos profesionales y agencias de traducción, así como la caída de los precios.
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