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“La promoción de la lengua y la cultura italiana en el extranjero es una inversión estratégica, no menos importante que la promoción de nuestra oferta económica o industrial”. Así lo afirmó la primera ministra Giorgia Meloni en un mensaje en vídeo enviado a la Conferencia de habla italiana que se celebra en Villa Madama en Roma. “Hoy – afirmó el Primer Ministro – firmamos una declaración conjunta compuesta de compromisos concretos e iniciativas operativas. Estamos sentando las bases de una nueva comunidad que debemos construir y mantener juntos, y lo haremos pudiendo contar sobre todo con la energía, la pasión y el sentimiento de pertenencia de los italianos en el extranjero, que siempre han sido los embajadores en el mundo del trabajo de nuestra patria, de nuestra lengua, de nuestra cultura. Porque la lengua italiana es una película en la que cada palabra es una escena y cada frase una obra maestra”.

“Es una iniciativa en la que creemos mucho porque tiene un objetivo fundamental: satisfacer la demanda cada vez mayor de Italia en el mundo”. Meloni recuerda “la lengua de Dante, de Leonardo, de Miguel Ángel, de los más grandes artistas de todos los tiempos, la lengua del bel canto y de la gran ópera, recientemente reconocida como patrimonio inmaterial de la humanidad, la lengua de la cocina más famosa del mundo, apreciada y estimada cada día por su excelencia y calidad”. Una lengua extraordinariamente rica, tan antigua como moderna, que despliega su misión cultural por los cuatro rincones del planeta”, añade.

“Fuera de las fronteras nacionales, el italiano es hablado por más de 80 millones de personas y se confirma como una de las lenguas más estudiadas en el mundo, también gracias a la valiosa labor de promoción realizada por los institutos culturales y las escuelas en el extranjero – afirma -. El italiano nos identifica, nos dice lo que somos, cuenta nuestra historia y nuestro estilo de vida y es gracias al italiano, a su belleza, a su riqueza, que nuestro pueblo ha sabido abrirse camino en el mundo”. “Si nos escucharon es también gracias a nuestra lengua, nacida de la síntesis de clasicismo y cristianismo, vivida en universidades, castillos, monasterios, en las rutas de peregrinación”, concluye.

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