La NASA ha anunciado la suspensión de la prevista estación espacial en órbita alrededor de la Luna, Lunar Gateway, para centrar sus esfuerzos en la construcción de una base en suelo lunar. El proyecto, que costará 20.000 millones de dólares (17.260 millones de euros), se ejecutará durante los próximos siete años.
“Estamos suspendiendo el proyecto Gateway en su forma actual y centrándonos en la creación de una infraestructura para garantizar una presencia sostenible en la superficie de la Luna”dijo Jared Isaacman, nuevo director de la agencia espacial estadounidense, durante un evento organizado en Washington.
Esta reorientación pretende redirigir recursos y esfuerzos hacia el polo sur lunar, considerado estratégico por la presencia de agua en forma de hielo. “La base lunar no verá la luz. Invertiremos alrededor de 20 mil millones de dólares en los próximos siete años y la construiremos a lo largo de decenas de misiones, en colaboración con socios comerciales e internacionales.Jared Isaacman especificó.
La estación Gateway, desarrollada en gran parte por los contratistas de Northrop, Grumman y Lanteris, estaba destinada a servir como plataforma científica y punto de transferencia para futuras misiones lunares y a Marte. Pero los repetidos retrasos y los costos adicionales ya habían ejercido presión sobre el proyecto, especialmente porque China también persigue sus ambiciones lunares.
“Si bien esto sigue siendo relevante para futuros objetivos de exploración, no es esencial para lograr nuestros objetivos principales”enfatizó Carlos García-Galán, subdirector del programa Gateway de la NASA. Ahora surge la cuestión de utilizar componentes ya fabricados, algunos suministrados por la ESA y JAXA. “A pesar de las dificultades encontradas con algunos equipos existentes, la NASA reutilizará equipos utilizables y dependerá del compromiso de socios internacionales para obtener apoyo” los demás objetivos de Artémis, aseguró el director de la agencia.
Según el calendario anunciado, la construcción de la base lunar comenzará en 2029 y la estación podría estar ocupada de forma semipermanente a partir de 2032. Los primeros astronautas deberían pisar suelo lunar ya en 2028, basándose en el éxito de la misión Artemis 2, cuyo despegue de Florida está previsto no antes del 1 de abril.
Esta reorientación marca un punto de inflexión estratégico para el programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana duradera en la Luna y prepararse para futuras misiones a Marte, al tiempo que racionaliza los costos y las ambiciones de la agencia frente a la competencia internacional.